8 de Enero
Domingo 16 de Marzo de 2008
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Hamilton, de punta a punta en Melbourne
El británico se quedó con el primer Grand Prix de esta nueva temporada de la Fórmula 1. Completaron el podio Heidfeld y Rosber. En tanto, Alonso quedó cuarto y las Ferrari no tuvieron una buena jornada
Lewis Hamilton
Lewis Hamilton se quedó con el primer Grand Prix del año de la temporada 2008 de la Fórmula Uno que se disputó en la pista del Albert Park, en la localidad australiana de Melbourne.
 
Heildfeld, de BMW, y Rosber, de Williams Toyota completan el podio de este tan atípico Gran Premio de Australia.
 
Para Rosber, uno de los corredores más prometedores de la actualidad, este es su primer podio de su carrera y es un logro importante para BMW.
 
También fue una buena jornada para Alonso, que logró un buen cuarto puesto considerando que actualmente corre en una de las escuderías menos avanzadas de la Fórmula Uno: Renault. 
 
Para quienes claramente no fue un buen día fue para las Ferrari, que sufrieron varios inconvenientes en la siempre complicada pista de Melbourne.
 
El piloto de McLaren Lewis Hamilton evitó el caos a su alrededor y comenzó hoy la temporada 2008 de la Fórmula Uno con una victoria de principio a fin en el Gran Premio de Australia, en una carrera caracterizada por choques y abandonos. El británico de 23 años, novato sensación del año pasado, terminó con una ventaja de 5,4 segundos sobre el alemán Nick Heidfeld en una BMW Sauber.

Nico Rosberg de Alemania celebró su primer podio en su carrera en la Fórmula Uno con un tercer lugar por Williams, en una carrera que sólo completaron siete de los 22 vehículos que participaron. Ninguna Ferrari llegó a la meta, el campeón Kimi Raikkoen se retiró cuando quedaban cinco vueltas para el final en un mala tarde al volante. El español dos veces campeón del mundo Fernando Alonso terminó cuarto en una Renault.
 
La locura de Melbourne
Melbourne fue una locura del principio al fin. Un toque entre varios coches, provocado por el Renault del brasileño "Nelsinho" Piquet hizo entrar en acción al "safety car" segundos después de la largada. El brasileño Felipe Massa debió entrar al box de Ferrari a cambiar el alerón y los neumáticos tras tocar el McLaren de Heiki Kovalainen.

Los primeros instantes de la temporada eran trepidantes, porque tras la cuarta vuelta cinco pilotos estaban ya fuera de combate: Sebastian Vettel, Giancarlo Fisichella, Jenson Button, Mark Webber y Anthony Davidson. En el noveno giro abandonó también Sutil, con lo que el flamante equipo "Force India" se quedaba sin pilotos tras apenas unos minutos de carrera.

En la misma largada, Hamilton defendió con solidez su primera posición ante el acoso de Kubica, y vuelta a vuelta fue ampliando distancias hasta lograr una diferencia de ocho segundos en la décima.

La emoción estaba en el acoso del campeón, el finlandés Kimi Raikkönen, al brasileño Rubens Barrichello. El "iceman" finlandés, que había largado desde la décimo quinta posición, pasó enseguida a la octava, y luego a la séptima. Barrichello, sexto, debió apelar a toda su experiencia para controlar las embestidas, pero en la vuelta 19 ya no pudo resistir y fue superado.

Ya con una ventaja de 9,2 segundos, Hamilton hizo en la vuelta 17 su primer ingreso a boxes, un giro más tarde que Kubica. En la vuelta 21 abandonó el italiano Jarno Trulli, séptimo piloto fuera de competencia.

En la 25 entró nuevamente en acción el "safety car" tras una embestida del escocés David Coulthard a Massa en una curva. El auto del británico quedó destrozado, en un incidente que de paso complicaba a Alonso y Raikkönen, sexto y tercero, respectivamente.

Al estar neutralizada la carrera, no era posible cargar combustible. Aquel que entrara a repostar sería penalizado. De los seis primeros sólo el español y el finlandés no habían aún ingresado a boxes.

"Ahorra combustible", le ordenaron a Alonso por radio desde su equipo. Dos vueltas más tarde el "pit lane", la calle de boxes, volvía a estar abierto.

Ajeno a los roces y al sufrimiento a sus espaldas, Hamilton seguía volando en el circuito de Albert Park, y promediando la carrera su escolta era Kovalainen: sonrisas para MacLaren-Mercedes.

Raikkonen intentó adelantar a su compatriota pero terminó fuera de pista. Regresó, pero décimo, muy retrasado. Más sonrisas en McLaren y tercer puesto para Heidfeld.

Lloró Brasil. El motor del Ferrari de Massa dijo “basta”, y Piquet se bajó de su Renault ante idéntica situación. Enseguida claudicó el japonés Takuma Sato. Ya eran 11 los pilotos fuera de carrera en la ardiente tarde de Melbourne, con 38 grados de temperatura ambiente: nada menos que la mitad de los que largaron.

El francés Sebastien Bourdais, sexto, cumplía una gran carrera debut en su Toro Rosso, mientras Alonso comprobaba ya en el primer Gran Premio de la temporada los límites técnicos de su Renault: pese a sus intentos, no contaba con potencia suficiente para superar al BMW-Sauber de Kubica.

En su feroz búsqueda de las posiciones de vanguardia Raikkönen se salió de pista e hizo un trompo. Segundos después brllaban en pista otra vez los reflejos plateados del "safety car" ante un espectacular accidente del alemán Timo Glock, que se salió de pista y literalmente voló al "morder" un promontorio de césped. Coche destrozado y duodécimo abandono.

Más drama: un mecánico megullado en el box de Honda ante una apresurada salida de Barrichello tras cargar combustible.

Nakajima y Kubica se tocaron, y el polaco debió abandonar. Quedaban sólo nueve pilotos en pista cuando Alonso se hizo notar: superó de una tacada a Kovalainen y Raikkönnen y, de repente, se encontró quinto a nueve vueltas del final. Por delante, a 1,3 segundos, el debutante Bourdais.

Desazón en Italia: el Ferrari de Raikkönen también dijo "basta", y el campeón mundial abandonó cuando restaban cuatro giros.

Y humo largó el Toro Rosso de Bourdais, para instalar al Renault de Alonso en un impensable cuarto puesto. Restaba una vuelta cuando Kovalainen superaba al español, pero instantes más tarde, en uno más de los muchos instantes sorprendentes de la carrera, el finlandés se dejó superar en la recta de la penúltima vuelta, confirmando el día de locura que vivió Melbourne.


Fuente: Reuters
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