Estas son sólo algunas de las consecuencias que podría generar el cambio climático sobre la población en muy poco tiempo. Los resultados fueron presentados ante el Consejo Europeo

El estudio, realizado por el ministro europeo de Exteriores -el español Javier Solana-, detalla los "serios riesgos de seguridad" a los que estará sometido el planeta si se continúa con el deterioro del medio ambiente.
Actualmente, la temperatura global ya registra un aumento de 2º y no ven cercana la posibilidad de que esta escalada se detenga. Esto ocasionaría cambios "más rápidos, irreversibles e imprevisibles", entre los que se encuentran migraciones masivas, sequías, hambrunas, cortes del suministro eléctrico y conflictos bélicos por el control de los territorios con más recursos.
Este informe de 11 páginas fue presentado ante el Consejo Europeo reunido en Bruselas, y resalta los riesgos humanitarios, políticos y de seguridad a los que estarán sometidos los países, principalmente los europeos, informó el diario Clarín.
Algunas de las consecuencias del ataque contra el medio ambiente ya se están experimentando. La disminución de las tierras cultivables, la escasez de agua, las inundaciones y sequías ocupan parte importante de los medios noticiosos del mundo.
Se estima que en un futuro el agua dulce disponible se reducirá "hasta un 30% en algunas regiones", mientras que la producción agrícola caerá, elevando terriblemente el valor de los alimentos.
Por otra parte, se espera también que las ciudades ubicadas a la vera de ríos o mares queden en gran parte bajo el agua, y sus recursos -dependientes de puertos y plataformas petroleras marítimas- se vean seriamente afectados, generando migraciones masivas. Los territorios en mayor riesgo son China, India, Centroamérica y el Caribe.
En tanto, el deshielo del Ártico podría llevar a varios países a la guerra, explica el informe. Esto se debe a que sus recursos -hoy inalcanzables- podrán ser explotados, llevando a que autoridades diferentes reclamen su soberanía. En tanto, la dependencia extrema que existe hoy sobre los recursos energéticos como el petróleo también traería problemas, porque generaría conflictos en la competencia por ellos, además de una escalada en el desarrollo de energía nuclear como opción.
Finalmente, este documento intenta que los países más contaminantes -los Estados Unidos y China- enfrenten el compromiso de tratar de revertir esta tendencia, además de reclamar un mayor compromiso de la ONU y plantear la necesidad de un mayor desembolso económico por parte de la Unión Europea, desafío que, económicamente hablando, sería hoy muy difícil de concretar.