Las peleas y las tensiones que separaban al príncipe Harry y a su novia parecen haber quedado en el pasado. Luego de su estadía en Afganistán, son inseparables

Chelsy Davy "no se separó de su lado desde que regresó el sábado", destacó un amigo de la pareja. "Dejó la facultad antes de tiempo y ahora disfrutan de un período de luna de miel".
Antes de que el tercero en la línea de sucesión al trono británico se fuera a pelear a la guerra de Afganistán, la relación con su novia de 23 años no era buena. Estuvieron un tiempo separados y no se los veía felices juntos.
Sin embargo, la distancia parece haber puesto las cosas en perspectiva. "Harry aún adora a Chelsy y el haber estado lejos sólo lo hizo más evidente", destacó la fuente al diario The Sun.
"Aún tienen problemas que resolver, pero se los ve más felices que nunca", aseguró.
El príncipe está intentando dejar su vida de excesos de lado. Le prometió a su novia que ya no saldrá por las noches y que mantendrá su buena conducta. Además, está intentando dejar de fumar.