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05-04-08 | Mujer

"Es posible ser mujer policía sin dejar de ser femenina"

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Victoria Huck fue la primera mujer en alcanzar el cargo de comisario mayor y jefe de departamental en la Policía Bonaerense. "Aún hoy, las mujeres tenemos que demostrar más lo que somos", dijo a Infobae.com

"Es posible ser mujer policía sin dejar de ser femenina"

Desde que el mundo es mundo -o más bien desde que las mujeres osaron hacerse un lugar en él- se escucha eso de que para llegar al mismo lugar que un representante del llamado sexo fuerte deben hacer el doble de esfuerzos que éstos.

De entre las múltiples opciones que una niña baraja a la hora de pensar qué será "cuando sea grande", seguramente muy pocas (o la minoría) se imagina con un uniforme de policía.

Victoria Huck fue una de esas. Inspirada, quizá, por tener un padre en la fuerza un buen día decidió que quería seguir sus pasos.

"Sabía que era una profesión difícil, y pese a que mi papá siempre albergó la idea de que podía serlo, nunca me lo dijo porque creía que era una carrera complicada para una mujer", contó Victoria a Infobae.com.

Pese a que en la actualidad no está en funciones, la mujer fue (en 2004) la primera comisario mayor -primero- y jefe de departamental -después- en San Nicolás (también alcanzó ese cargo en La Plata).

"Es difícil complementarse; mantener la distancia entre lo personal y lo laboral", aseguró Victoria ante la pregunta de cómo es ser mujer policía y comentó que si bien los cargos están orientados a los hombres, ella nunca dejó de lado sus condiciones "femeninas".

"Fue un aprendizaje para ambos (sexos); muchos hombres tuvieron que aceptar que una mujer los iba a conducir y aún hoy hay quienes no lo admiten", remarcó la mujer, que dijo vivir "situaciones incómodas" con sus pares, pero destacó que supo ganarse su lugar.

Seguramente por eso de que nada es casual en la vida y ante la casi inevitable pregunta de si tuvo que dejar cosas de lado por la profesión, Victoria contó que no en vano una vez divorciada de su ex marido "nunca" restableció un vínculo de pareja. "Supongo que es porque tampoco le di espacio", confesó.

"A veces siento que después de que llegué a conducir a más de 4 mil efectivos es muy difícil que un hombre me vea como mujer sin arma", comentó, al tiempo que aceptó que cuando sus dos hijas mujeres (tiene tres en total: Marcos, de 25 años; Daiana, 22 y Magali, 21) tuvieron la intención de entrar a la fuerza les dijo que lo pensaran "porque era una función de mucho sacrificio, más aún para la mujer que quiere mantener un hogar".

Al hablar de sus hijos Victoria hizo una pausa, y finalizó: "Siempre les estuve muy agradecida por las situaciones complicadas que tuvieron que `madurar` con su mamá lejos".




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