El informe anual del Departamento de Estado norteamericano sobre drogas destaca que "el Gobierno argentino está comprometido públicamente en la lucha contra la corrupción y en la persecusión de implicados en investigaciones de corrupción"

Y añade que no se conoce la existencia de autoridades importantes relacionadas, o que estimulen o faciliten la producción o distribución de drogas narcóticas o psicotrópicas, o participen en el lavado del resultado de las transacciones ilegales de la droga.
En el esquema internacional, la Argentina aparece como un país de paso para la cocaína producida en los Andes con destino a Europa y para la heroína que se dirige a los Estados Unidos.
El informe señala que el país es una fuente de precursores químicos, dado lo avanzado de sus laboratorios medicinales, pero destaca que varios decretos presidenciales establecieron el control sobre precursores y sustancias químicas esenciales, requiriendo a los fabricantes, importadores, exportadores, transportadores y distribuidores de estos productos registrarse.
El registro abarcó en los primeros siete meses de 2007, el año que cubre el informe norteamericano, 1.019 empresas nuevas, reempadronó 3.084 empresas y emitió 202 autorizaciones de exportación y 1.349 de importación.
El texto menciona el trabajo del Ministerio del Interior, entonces a cargo del actual ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, y del Sedronar.
Según el documento, el gobierno argentino y la DEA -la agencia antidrogas de los Estados Unidos- crearon un grupo de trabajo para el noreste, similar al que ya funcionaba conjuntamente en el noroeste.
Washington se compromete, para el 2008, a realizar asistencia técnica con el Banco Central y las oficinas de regulación monetaria, para ayudar a profundizar la estructura de lucha contra el lavado de dinero y el uso de recursos para el terrorismo. También hará hincapié en el control del mercado de precursores químicos.
Fuente: Télam