Europa ve con buenos ojos la renuncia de Castro
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales español, Jesús Caldera, consideró que la salida del dictador "abre una vía reformista". Desde Francia calificaron el castrismo como un "símbolo del totalitarismo"
La renuncia de Fidel Castro a la presidencia del Consejo de Estado y Comandante en Jefe de Cuba es considerada, en el primer mundo, como puerta de esperanza para el futuro del pueblo cubano.
El Gobierno español ya salió a hacer pública su posición y desde el PSOE aseguraron que esperan que la renuncia del octogenario dictador vaya "acompañada de una apertura democrática".
Por su parte, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, declaró a Cadena SER que el gobierno español tiene la esperanza de que la renuncia de Castro "abra una vía reformista".
Según el diario El País, la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, comentó que la renuncia de Fidel Castro a la presidencia de Cuba "podría ser" el comienzo del cambio en Cuba.
En declaraciones a Radio Nacional Jiménez convino que la renuncia es una "noticia importante que hay que medir con cautela".
En su opinión, el cambio real puede "comenzar a implementarse", después de que Castro delegara temporalmente en su hermano Raúl en julio de 2006.
Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, se sumó a las declaraciones sobre la renuncia de Fidel diciendo a RNE que espera que la renuncia vaya "acompañada de apertura democrática".
Blanco añadió que "desde España vamos a trabajar para que esto sea así".
El presidente del PP, Mariano Rajoy, se mostró esperanzado en que la renuncia sea "el principio de la llegada de la democracia a Cuba", en una entrevista en Punto Radio.
Para Rajoy, la noticia es "buena", aunque sería "mucho mejor si cambiaran las cosas en Cuba". El líder popular dijo también que "lo que todos queremos es que Cuba se convierta en una democracia".
Por su parte, el portavoz de Exteriores en el Congreso del PP, Gustavo de Arístegui, declaró que la renuncia es "un dato positivo", aunque pidió a las autoridades de la isla que se pongan "manos a la obra para negociar con la oposición, la disidencia y los presos políticos" la transición a la democracia.
Arístegui añadió que "tampoco está especialmente contento" por la noticia, ya que se puede producir "una sucesión en la dictadura y no una transición democrática".
Fuente: Télam