La iniciativa le presentó la diputada nacional Laura Sesma. El objetivo es impedir que políticos cambien de signo tras una elección para "contribuir así a devolver la credibilidad de los partidos políticos"
Tras el sorpresivo pacto de Roberto Lavagna con el ex presidente o la actitud de Eduardo Lorenzo Borocotó, la legisladora cordobesa buscó una ley que sancione este tipo de situaciones.
La idea es sancionar a aquellas personas que hayan prometido en una campaña electoral determinadas cuestiones y una vez que asumen cambian absolutamente su postura para favorecer una mayoría de gobierno o una tendencia contraria, explicó la diputada nacional Laura Sesma, según publicó hoy Rosario3.com.
Por otra parte, Sesma consideró que tiene pocas probabilidades de que su iniciativa sea tratada en un plazo breve ya que no siempre se apuran este tipo de proyectos desde el oficialismo (con mayoría).
La sociedad descree de los partidos políticos y de las instituciones. Por eso la idea es contribuir con un mecanismo que ayude, aunque sea de a poco, a devolver esa credibilidad, explicó Sesma.
Esta ley también apunta a que el político en cuestión sea sancionado con la pérdida del cargo. Y a su vez, en la medida que se compruebe que hubo un interés económico, planteamos la inhabilitación por cinco años, más allá de las derivaciones penales que puedan generarse, detalló la diputada.