El acuerdo que volvió a unir a Néstor Kirchner con Roberto Lavagna trajo a la memoria el polémico acercamiento entre Carlos Menem y Raúl Alfonsín, en 1993. Las similitudes entre uno y otro escenario

En 1993 el escenario político de la Argentina se vio sumamente conmovido por una reunión que sorprendió a propios y extraños. Los últimos dos presidentes de la democracia se reunían en la quinta presidencial de Olivos para definir lo que sería una negociación por la Constitución que renacería un año después.
En aquella oportunidad, el encuentro fue conocido por el nombre de "Pacto de Olivos" y despertó las críticas de todo el arco opositor e incluso desde ambos partidos que los ex mandatarios representaban.
Allí, Menem y Alfonsín "negociaron" favores de cara a lo que sería la reforma constitucional. Fundamentalmente, sirvió para que se incluyera en la Carta Magna uno de los puntos más requeridos por el riojano: la reelección presidencial.
Pacto de Olivos II
En tanto, luego de que se conociera la cumbre entre Néstor Kirchner y su otrora contrincante Roberto Lavagna, las críticas se repitieron desde la oposición y desde la propia tropa.
Las imágenes que dejaron verse muestran a Lavagna en una situación similar a la que en su momento tuvo Alfonsín, aunque con menos poder de fuego del que tenía el veterano radical.
Lavagna prefirió resignar buena parte de su principal capital político a cambio de un puesto dentro de la estructura partidaria en el Partido Justicialista. "No es una borocotización", dijo el ex ministro de Economía, tratando de frenar las andanadas de críticas que se veía venir.
Los jardines de Olivos, el abrazo, un tercero que los reúne y es testigo (ayer Carlos Ruckauf, hoy José Pampuro), la sorpresa y la posterior indignación.