16 de Octubre
Domingo 03 de Febrero de 2008
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Agüero, Maradona y una vida llena de espejos

Las infancias pobres de ambos, las revanchas que se pudieron tomar, la llegada a Europa a corta edad, el fútbol… son muchas las cosas en que se asemejan ambos. Un repaso por sus historias
Kun Agüero / Maradona / Gianinna
Diego Maradona y Sergio Agüero crecieron en barrios pobres, llenando sus panzas como podían y tal vez sin imaginar que alguna vez sus cuentas bancarias serían reposo para su tranquilidad.

Son tiempos distintos: en los años 80 no se ganaba el dinero que se gana hoy siendo futbolista, pero alcanzaba al menos para ir armando un futuro sólido. Diego, el mejor jugador del mundo en la historia de este deporte, lo consiguió. Y Agüero, uno de los mejores de los últimos años, también. Ahora los une una mujer, Giannina, la hija de Diego, y una pasión, el fútbol.

Agüero, el Kun, conoció a Giannina en una discoteca de Vicente López, se puso de novio con ella y mantuvieron en silencio pero en rumores la relación. En las últimas horas, y cuando Diego fue a ver a su yerno jugando para el Atlético, el volante reconoció que Maradona es su suegro.

Pero entre ellos hay varias cosas en común. Diego Maradona, en Villa Fiorito, contó más de una vez que en su casa no había para "parar la olla" y que muchas veces hasta su madre se privaba de comer para que sus hijos pudieran meter algo en su estómago.

En un reportaje publicado el año pasado por un medio español, Agüero no cuenta una historia menos dramática.
 
Hambre
Entrevistado por el diario Público, de España, acerca de cuándo fue la última vez que pasó hambre, comenzó con un desfile de ideas relacionadas con su infancia pobre. Y esto decía: "Empecé a comer bien, bien a los 15, cuando me agarró la empresa que me representa. Antes fui con lo justo, lo que alcanzaba. A veces no teníamos, me acuerdo, y tomábamos mate cocido con pan. Al menos para llenarte algo. Había días que mi padre o mi hermano no tenían para comprar de comer, y dormíamos deseando que al día siguiente en el trabajo se pudiera sacar algo".

O también: "Los que lo pasaban mal eran mi vieja y mi viejo. A veces no comían ellos para que comiéramos nosotros. Se me quedó grabado. Es de lo que me acordé el otro día en una radio. No lloré por cruzarme con mi padre, fue porque se me pasaron rápido por la cabeza los días jodidos. Ahora que estoy jugando bien, se me vienen las cosas que me pasaban de chico".

De la dureza en su barrio de infancia, dijo: "Era jodido. Mucho robo, una zona complicada. Se pasaba muy mal. Hasta que el club me sacó de ahí".

"De todos los amigos que tuve, no creo que ninguno esté en su casa. Están todos presos. Recuerdo al que siempre estaba conmigo. Nos fuimos alejando. Y me enteré de que está en la cárcel. Al principio me dije, qué raro, pero no lo es. Ahora me doy cuenta de que esa vida era jodida. Si no salgo de allí, no sé que habría pasado conmigo. Me rescató la pelota", sostuvo además este muchacho al que apenas le alcanzaron unos años en Independiente para demostrar que fue el mejor sucesor de Ricardo Bochini en el club y que tiene el record de ser el el jugador más joven en debutar en Primera División del Futbol Argentino: tenía 15 años, 1 mes y 3 días.

Fanático de Carlos Tevez, de la cumbia y de jugar al Playstation, está llamado a ser la gran figura del seleccionado argentino, si es que Alfio Basile le da la chance y la continuidad que necesita.

"Te das cuenta de quiénes se acercan y quiénes te quieren. Yo tengo tres amigos, los de siempre. Y no va a haber otros. Vendrán más, pero no amigos-amigos. No los voy a considerar así", piensa también este muchacho que estuvo a punto de dejar el fútbol porque cuando iba a entrenar de pibe en su casa no había ni para el colectivo.

Lo que les costó llegar
Los dos tuvieron comienzos difíciles en Europa. Diego nunca pudo brillar con toda su luminosidad en el Barcelona y el Kun no fue titular en sus comienzos en el Atlético.

Sin embargo, de a poco se ganaron su merecido lugar y no hay quien discuta el talento de ambos.

La diferencia, tal vez, se de en los tiempos que corren. Al futbolista hoy se lo cuida más y, por ende, los responsables de los clubes saben bien con quiénes se juntan.

Tal vez Agüero esté mejor rodeado que Diego y pueda, de esa manera, evitar las tentaciones que generan el dinero y la fama.

Pero hay algo que es inevitable: ya no el destino si no el presente de crack de uno. Y el paso de genio del otro.
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