Los dirigentes decidieron rescindir el contrato de un delantero que llegó a prueba en 2007. Solamente fue titular en un partido, salió del banco en nueve ocasiones y marcó dos goles

Carlos Bueno llegó a Boca a mediados del 2007. Sabía que tenía hasta fin de año para demostrar sus condiciones y estaba ilusionado con ganarse un lugar en el primer equipo, pero no lo logró.
El delantero uruguayo, arribo en condición de prueba, procedente del Paris Saint Germain jugó un solo partido como titular y salió del banco en nueve ocasiones.
Pese a no haber podido jugar todo lo que deseado logró marcar dos goles, en los pocos minutos que tuvo en el campo.
Pero dos hechos desafortunados lo marcaron: el primero en el partido frente a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, por el torneo Apertura, cuando se peleo con Valdiviezo y con Bersa. La segunda fue fuera del terreno de juego, en una salida que hizo en Uruguay y terminó a los golpes en un boliche.
El tiempo de Carlos Bueno en Boca fue corto y ahora su representante Paco Casal deberá buscarle un nuevo club.