La Justicia brasileña alegó que su Constitución prohíbe la entrega de brasileños para ser juzgados en otros tribunales por crímenes de lesa humanidad. Son cuatro militares con vida, seis fallecidos y tres con paradero desconocido
La lista de los reclamados por la justicia italiana, vivos y ubicables, incluye al coronel Carlos Alberto Ponzi, Loao Leivas Job y Marco Aurelio da Silva Reis, ex jefe de Servicio Nacional de Información, ex secretario de Seguridad y ex comisario del estado de Rio Grande do Sul, respectivamente.
También fue reclamado y está en esa lista de represores vivos el ex director de la División Central de Información, Atila Rohrsetzer.
La nómina, publicada hoy por la prensa brasileña, y recogida por la agencia italiana de noticias ANSA, incluye seis personas ya fallecidas, entre ellas el ex presidente de facto, general Joao Baptista Figueiredo.
Los otros acusados muertos son el general Walter Pires de Carvalho e Albuquerque, ex ministro del Ejército; el general Octavio Aguiar Medeiros, ex jefe del Servicio Nacional de Informaciones y el general Euclydes Figueiredo Filho, hermano del ex presidente Figueiredo.
Ese listado de represores muertos incluye también al coronel Luis Macksen de Castro Rodrigues, ex superintendente de la Policía Federal en Río Grande do Sul y el general Antonio Bandeira, comandante del III cuerpo de Ejército.
Hay también tres acusados de paradero desconocido: el general Luiz Enrique Domingues, Agnello de Araujo Britto, ex superintendente de la Policía Federal de Río de Janeiro y Edmundo Murgel, ex secretario de Seguridad de Río de Janeiro.
El reclamo italiano es más amplio e incluye a otros casos de represores vinculados al Plan Cóndor de coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur contra opositores durante los años 70 y 80.
Pero el Supremo Tribunal Federal(STF), máximo órgano de la justicia brasileña, anunció hoy que la Constitución prohíbe la extradición de brasileños para ser juzgados en otros tribunales por crímenes de lesa humanidad.
El ministro del STF, Marco Aurelio Mello, salió al cruce de la decisión de la justicia de Italia al decir que "nosotros tenemos ese obstáculo que es el impedimento de Brasil de conceder la extradición por mandato constitucional. La regla constitucional de no extraditar brasileños nacidos es irrevocable".
De todos modos, aclaró que se necesita tiempo para tener "un enfoque seguro" del pedido de extradición de la justicia italiana contra 13 brasileños acusados de crímenes de lesa humanidad contra argentino-italianos durante la dictadura brasileña (1964-1985).
Por otra parte, el escritor brasileño Carlos Heitor Cony relacionó hoy la muerte del ex presidente brasileño Juscelino Kubitschek con el Plan Cóndor y agregó que el pedido de captura de represores ordenado por Italia puede ayudar, indirectamente, a revelar lo que ocurrió.
Cony, autor de un libro sobre el accidente de tránsito que mató a Kubitschek en agosto de 1976, recordó que el nombre del ex mandatario brasileño es mencionado en una carta enviada por la dictadura de Chile al general Joao Baptista Figueiredo, jefe de los servicios de inteligencia de Brasil en 1975.
En su libro "El beso de la Muerte" Cony sostiene que las extrañas circunstancias que rodearon la muerte de Kubitschek, que fue embestido de frente cuando viajaba hacia Río de Janeiro, dan lugar a sospechar que hubo una conspiración.