Pasó el fin de semana y un puñado de competidores de la
Extra Mile Endurathon sigue su marcha por las calles de la Ciudad. Ya batieron la marca del evento y tienen pensado continuar por varias horas más, dijo uno de los organizadores a
Infobae.com

El maratón que comenzó el viernes pasado (a las 17) en el estadio Monumental de Núñez continúa con la participación de cuatro competidores, que ya superaron las 63 horas registradas en Barcelona y tienen previsto llegar a las 100 horas consecutivas de caminata, que se cumplirían hoy por la noche.
Según confirmó a Infobae.com Bruno Gerondi, uno de los organizadores de la Extra Mile Endurathon, a primera hora de este lunes eran ocho los atletas que estaban en carrera, y con el avance de la mañana el número se redujo a la mitad. Ellos son: Ariel Castelli (34), Marcelo Muzyka (30), Iván Lamas (19) y Rubén Aguiar (51).
El maratón, basado en el libro del escritor norteamericano Stephen King La Larga Marcha (Ver Links Relacionados), cumple en Buenos Aires su cuarta edición, luego de pasar por Berlín, Barcelona y Las Vegas.
Los participantes largaron 46 en total- tienen un circuito predeterminado que recorre los barrios de Palermo, Recoleta y Puerto Madero y buscan ganar los 3 mil dólares en juego, además de la posibilidad de poder ayudar a una institución que elijan con un dólar por cada milla transitada.
De todos modos, los cuatro que siguen en carrera ya tienen asegurados 500 pesos a modo de estímulo y, en caso de superar las 100 horas previstas, se llevarán otros mil dólares adicionales, independientes del premio mayor.
Anécdotas
Que haya pasado el fin de semana y se prolongue la competencia significa, según palabras de Gerondi, que "ahora se suma un componente más: el de la ciudad en movimiento".
No por eso los atletas han estado exentos de distintas peripecias que debieron sortear con el correr de las horas (a veces sin suerte). Por ejemplo, uno de ellos partió desde la línea de base con su hija en brazos, con la intención de dejarla al cuidado de su madre una vez que se encontraran en un punto predeterminado de la Ciudad. El operativo falló. "Supuestamente se iban a encontrar en el Obelisco, pero la señora lo dejó plantado y él tuvo que abandonar", cuenta uno de los organizadores.
Además, anoche se sumó un mimo vestido de naranja al igual que todos los competidores, quien los reanimó un poco debido a que la mayoría empezaba a sufrir los efectos del largo camino, que incluye unos cinco minutos para ir al baño pero no contempla horas de sueño
Gerondi dice que, de a poco, los atletas fueron ganándose su fama, y que eso les valió el apoyo de los transeúntes de la Ciudad. En algunos casos les ofrecieron manzanas y en otros hasta se sumaron a la caminata en actitud solidaria. Tampoco faltaron los personajes que se acercaron para ver de qué se trataba y terminaron apostando por uno de los inscriptos.
El ganador se llevará, además del dinero en efectivo, la chance de viajar a la siguiente edición con todos los gastos pago. En cuanto al joven de 18 años que ganó las pruebas de Barcelona y Las Vegas luego de caminar durante 63 horas sin parar, está en Buenos Aires pero no pudo competir por la demora de su vuelo. "Está triste por eso y porque le batieron su récord", concluye Gerondi.