Eva, una hembra dogo argentino, sacó de las profundidades del Río Neuquén a un pescador que había caído accidentalmente. La increíble historia de la hazaña de un animal que pertenece a una de las razas considerada como altamente peligrosa

El lunes pasado, Marcos Escobar, un habitante del barrio Ciudad Industrial, caminaba junto a unos amigos en busca de espárragos. Los acompañaba Eva, su perra de la raza Dogo Argentino.
De repente, vio cómo el animal se alejaba de su lado y se acercaba al río. Ahí se dio cuenta de que un hombre estaba enganchado en un árbol, en el medio del agua. Era un pescador que se había enredado con las raíces de un sauce y había caído, a la altura del Cañadón de las Cabras, informó el diario Río Negro On Line.
Escobar intentó salvarlo, y llegó a agarrarlo y traerlo cerca de la margen. Pero el propio peso del pescador hizo que lo perdiese en las aguas. Automáticamente, se hundió.
"Yo lo ayudé al principio pero en un momento se soltó y lo perdí. Dejé de ver a la perra y me dijeron los pibes que estaban conmigo que apareció de abajo, con el hombre abrazándola", contó, entre orgulloso y sorprendido, el flamante dueño.
"De primeros auxilios conozco porque trabajé en Defensa Civil durante algunos años, y por eso pude hacerle largar el agua a este hombre que, por lo que me dijo, es de Zapala", agregó Escobar.
La Policía tardó en llegar, y cuando lo hizo, el pescador ya había recuperado la conciencia. "El hombre me dijo que la vio, que la tuvo frente a frente debajo del agua, y también me dijo que se había asustado pero no por la perra sino por el tatuaje (la Santa Muerte) que tengo en el brazo", dijo el dueño de la perra, llamada Eva en honor a Eva Perón. "Me contó que la perra fue hasta abajo y pareciera que le dijo 'agarrate que yo te saco'", agregó.
El hombre se recuperó favorablemente. Al dueño de su salvadora, Escobar, solo se le mojaron los zapatos de cuero, y Eva sufrió una lesión leve en la pata delantera izquierda.
El pescador, que se apellidaría Trujillo, le dijo a Escobar, luego de reaccionar: "De tu cara me olvido seguro, pero de esta perra no me olvido nunca más en la vida".