Sucede en instituciones del Conurbano bonaerense. Sin embargo, no es la única cifra alarmante: también se incrementó al doble la cantidad de jóvenes que deben repetir el año de cursada

Las estadísticas, preocupantes por demás, indican que durante los últimos seis años aumentó un 130% el abandono escolar en secundarios de la provincia de Buenos Aires, mientras que se incrementó hasta el 9% la cantidad de chicos que repiten de año.
Así, los datos de la Dirección de Informática y Planeamiento señalan que la deserción pasó de estar en un 7% a un alarmante 16 por ciento.
Sin embargo, existe una diferencia con otras épocas, donde dejar las aulas era consecuencia de urgencias económicas en la familia. Entendidos en el tema sostienen que "las causas que arrancan al chico del aula son más complejas".
De esta forma, piensan que, además de las crisis socioeconómicas que ha vivido el país, también influyen la desintegración familiar, el fracaso del Polimodal, el descrédito de cualquier forma de inversión a futuro, entre otros causantes, según publicó el diario Clarín.
"Hay que redoblar esfuerzos para que los chicos vuelvan a ver la educación como algo deseable, y es difícil porque dejó de ser un indicador de ascenso social. A su vez, los maestros también están pinchados: a veces no tienen herramientas o trabajan en malas condiciones, y la pasión por enseñar decae. Hay que redoblar esfuerzos para retener a los adolescentes en el aula", señala Carlos Giordano, al frente de la Dirección antes mencionada.
Por su parte, Ariel Zysman, director de Secundaria de la Provincia, comenta que "estamos tratando de revertirlo diseñando propuestas pedagógicas y metodologías acordes a la capacidad intelectual de los chicos. Se van de la escuela porque quieren aprender, y la escuela no les estaba enseñando. El desafío es convertirla en un espacio convocante para ellos y los maestros".
Cuando tienen que repetir el año
El hecho de tener que cursar nuevamente el mismo año es un paso previo al abandono.
Este punto "es un problema interno, responsabilidad del sistema educativo. Creo que falta diálogo con el mundo del pibe, que algunas metodologías resultaban exclusivas, que había que cambiar las cosas. Por eso, volvemos al secundario", indica Giordano.
Finalmente, Pablo Pineau, al frente de la Sociedad Argentina de Historia de la Educación, dice que "entró en crisis la idea de que la educación tiene el poder de torcer un destino, y hay que recuperarla".