Se ha apoderado de todos esos pasos terrestres y fluviales para ingresar marihuana y cocaína que llega desde Bolivia y Paraguay a la Argentina. La situación desborda los controles de Gendarmería

Imagen de archivo
Las entradas para la droga utilizadas asiduamente por tenebrosas bandas de narcotraficantes en las fronteras llegan a ser alrededor de 810, de las cuales 750 corresponden al límite con Bolivia, y el resto con Paraguay.
La preocupante realidad fue confirmada por Claudio Izaguirre, de la Asociación Antidrogas de la República Argentina, y de acuerdo a los informes de la Gendarmería Nacional y de Prefectura Naval la situación es imposible de controlar, de acuerdo a los publicado hoy en un matutino porteño.
Es que los narcotraficantes tienen identificadas cientos de aberturas en la vegetación a las que denominan picadas es a través de ellas por donde llevan y traen las drogas. Incluso, en muchos casos pretenden ampliarlas para poder pasar la cocaína en autos desde Bolivia al país.
Los mismos caminos que utilizan los chicos bolivianos para ir al colegio en suelo argentino, es utilizado por los narcos para transportar precursores químicos, como la acetona que es mezclada en piletones con nafta donde ponen las hojas de coca, y consiguen la famosa pasta base (PBC).