La Corte de Chile aprobó la deportación a Perú del ex presidente por cinco cargos de corrupción y dos de abusos a los derechos humanos. Podría salir de Santiago en las próximas 24 horas
Fuentes judiciales agregaron que la defensa de Fujimori interpondrá un recurso de revisión, para dilatar la deportación. La acción, empero, no modifica el fondo del dictamen.
De hecho, el fallo de hoy zanja inapelablemente el proceso contra Fujimori, acusado este lunes en un informe de Naciones Unidas de girar 600 millones de dólares a Perú.
La justicia peruana podrá juzgar a Fujimori sólo por los crímenes que aceptó su par chilena, según el Tratado de Extradición de 1933.
En Chile y Perú existe "inquietud" por los efectos políticos del caso que complica las relaciones bilaterales, como reconoció el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alejandro Foxley.
La inminente deportación de Fujimori tiene empero matices. Hoy uno de cada cuatro peruanos desea que retome protagonismo político frente a un gobierno débil, que fue electo con apoyo del fujimorismo.
Hasta ahora el caso está plagado de vuelcos impredecibles, como el arribo por sorpresa de Fujimori a Chile en diciembre de 2005 y su frustrada postulación al Senado nipón este año.
De hecho, un magistrado rechazó la extradición el 11 de julio en primera instancia, pese a un informe a favor de la fiscal de la Corte Suprema, Mónica Maldonado, quien calificó las pruebas como "demoledoras".
El proceso de extradición contra el ex mandatario peruano comenzó en enero de 2006, dos meses después de su llegada por sorpresa a Chile.
Fujimori permanece desde el pasado 8 de junio en arresto domiciliario en una mansión que arrendó en el sector residencial de Chicureo, en el noreste de Santiago.
Fuente: DPA