Un diario español remarcó el rápido crecimiento de las villas en el corazón de la Ciudad. Los problemas de la inseguridad, la droga y las malas edificaciones

"Están llegando personas a las que no les importa la policía, ni ser detenidos, ni nada de nada", destacó Norma Gutiérrez, delegada de la Villa 31. Este asentamiento se levanta a tan solo metros de uno de los barrios más lujosos del continente. Las vías del tren separan a los dos mundos.
El diario El País publicó una nota donde alerta sobre la "favelización" de Buenos Aires. Recalcó que, de los 2,5 millones de habitantes, unos 150.000 viven en condiciones de pobreza.
El crecimiento veloz de las villas trajo consigo el aumento de la inseguridad y las drogas. "Entran con esa cultura del delito y la implantan en nuestros hijos y muchos padres simplemente miran para otro lado cuando tienen la casa llena de aparatos que saben que han sido robados", aseguró Gutiérrez.
"Si hay tanto paco es porque hay laboratorios donde se procesa cocaína y eso en medio de la ciudad", subrayó un alto funcionario.
Los niños de estas villas se alimentan en los 16 comedores comunitarios que funcionan gracias a la iniciativa de los vecinos. El Gobierno de la Ciudad facilita la comida.
Otro problema que se vive dentro de las villas es la inestabilidad de las construcciones. Algunas alcanzan hasta los cinco pisos, pero no poseen buenos cimientos.
"Son un peligro", admitió un asistente del Gobierno. "Aguantan unos edificios contra otros".