La ciudad boliviana cumple una huelga civil que exige a la Asamblea Constituyente que apruebe un artículo para recuperar las sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo que se hallan en La Paz. Las calles quedaron vacías

En Sucre al sudeste de Bolivia- el comercio, la banca y los mercados de abasto cerraron sus puertas y el transporte público ha usado sus vehículos para bloquear el tránsito en vitales calles y avenidas en varias zonas de la ciudad, mientras la policía se ha replegado.
Sólo se pueden observar a grupos de vecinos y universitarios marchar por las calles de Sucre, enarbolando banderas blancas con cruces rojas, distintivas de la capital, mientras unas 210 personas cumplen una huelga de hambre en varios puntos de la capital.
La directiva de la Asamblea Constituyente, instancia que debe aprobar una nueva Carta Magna, determinó suspender de manera indefinida su trabajo, ante el riesgo patente que sus constituyentes sufran agresiones físicas de grupos violentos civiles locales.
El foro decidió eliminar de su agenda de deliberaciones el pedido de Sucre de recuperar la sede de gobierno que La Paz ostenta tras ganar una guerra civil en el siglo XIX, decisión que ofuscó a los líderes de Sucre.
El vocero gubernamental, Alex Contreras, afirmó que "existen sectores ligados a partidos políticos tradicionales que no quieren la unidad, que quieren la desintegración y que quieren el fracaso de la Asamblea Constituyente".
La policía, que había redoblado su presencia en los últimos días, decidió este jueves replegarse a sus cuarteles para evitar choques callejeros con los civiles.
El miércoles se registraron escaramuzas callejeras entre uniformados y vecinos que dejaron unos 10 heridos leves, ocho de ellos por impactos de balines, según versión de la prensa local.
Fuente: AFP