Cinco oficiales fueron detenidos por trabajar presuntamente para uno de los capos del cartel del Norte del Valle, la mayor organización de tráfico de drogas del país
Un funcionario de la Fiscalía, que pidió no ser identificado por no estar autorizado para hablar del tema, confirmó que entre los capturados se encuentran dos tenientes coroneles, dos capitanes y un mayor, que han sido capturados por cargos de concierto para delinquir y "entrenamiento para actividades ilícitas".
El comandante de las fuerzas militares, el general Fredy Padilla, señaló en una entrevista radial que al parecer los oficiales suministraban información a Diego Montoya, alias "Don Diego", uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, por quien el gobierno norteamericano ofrece una recompensa de cinco millones de dólares.
En la víspera, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, reveló en una rendición de cuentas sobre su gestión que al parecer uno de los objetivos de los militares al servicio de Montoya era "ejecutar un plan que volviera a la libertad a su hermano Eugenio, actualmente preso en una cárcel de máxima seguridad".
El Ministerio de Defensa y la Fiscalía declinaron revelar detalles sobre la investigación y los acusados para evitar interferencias al proceso judicial, han aclarado.
Este nuevo escándalo comenzó con la revelación de que una oficina de recursos humanos del ejército estaba ayudando a narcotraficantes a reclutar oficiales para que trabajaran en sus dispositivos de seguridad.
Padilla dijo que al parecer los detenidos también informaron sobre las operaciones del ejército en una zona estratégica para el narcotráfico en el Norte del Valle, en el suroeste del país.
Santos también reveló que se conoció la infiltración luego de ser descubierta por una unidad especial que le sigue el rastro a Montoya.
El comandante de las fuerzas militares calificó como una "vergüenza" la infiltración y aseguró que entre los capturados se encuentra un oficial que perteneció a las fuerzas especiales del ejército y en una brigada contraguerrilla.
Padilla señaló que "no es la primera vez que la mafia ha intentado obtener personas con este perfil, ya que tienen entrenamientos muy especiales... si cualquier mafioso logra contratar a una de estas personas es una adquisición valiosa, es lamentable pero es así".
La infiltración comenzó este año y, según Santos, el ejército comenzó a investigarla hace dos meses. Montoya es uno de los dos líderes del cartel del Norte del Valle, que sufre una batalla intestina entre él y Wilber Varela, alias "Jabón", un ex policía que se convirtió en narcotraficante.
Montoya presuntamente se esconde de la justicia en una zona montañosa del entre el Valle del Cauca y el departamento del Chocó, donde al parecer operaban los militares arrestados.
El escándalo por la infiltración del cartel del Norte del Valle en el ejército es un nuevo golpe contra las fuerzas militares colombianas, que ha recibido más de 4.000 millones de dólares de los Estados Unidos desde el 2000 para combatir el narcotráfico y las guerrillas.
Hace 15 meses soldados pagados por narcotraficantes, según una investigación, emboscaron y asesinaron a una 10 policías de fuerza elite antidrogas en el departamento del Valle del Cauca, en el suroeste del país.
Fuente: AP