Kate, madre de la niña británica, ha relatado la angustia que sintió tras la desaparición de su hija. Asegura que en su mente sólo tiene la última frase que la pequeña le dijo la noche en la que fue raptada

Luego de haber afirmado la culpa que sienten por haber ido a un restaurante la noche en la que la niña desapareció, Kate McCann reveló a los medios las últimas palabras que le dijo a su hija horas antes de no volverla a ver.
Mami, éste fue el mejor día de mi vida, fueron las palabras de la pequeña en la despedida con su madre en la habitación que sería testigo de su desaparición.
Kate McCann aseguró que tanto ella como su marido, Gerry, harán "absolutamente todo" para encontrarla.
"Lamento desesperadamente por ella que no estuviésemos allí", indica la mujer en una emotiva entrevista, la primera que concede sin su marido y que ha pedido que sea divulgada por todos los dominicales británicos.
La menor desapareció el pasado 3 de mayo de la habitación en la que dormía con sus hermanos gemelos de dos años mientras sus padres, una pareja de médicos británicos, cenaban en un restaurante cercano en un complejo turístico en Praia da Luz. "No dudé de que había sido secuestrada", indicó.
Kate McCann recuerda aquella noche y que, durante veinte segundos, no podía creer lo que había ocurrido. "Entonces hubo pánico y miedo. Gritaba su nombre. Corrí al grupo. Todos hacían lo mismo. Era simplemente miedo. No pensé ni por un segundo que se hubiera ido. No tuve ni una sombra de duda de que había sido secuestrada", indica.
La culpa
La madre de Maddie afirmó que lo lamentan "de una forma desesperada. Cada hora aún me pregunto: '¿por qué pensé que era seguro?'". Atormentada por esos sentimientos de culpa dice que el lugar le parecía tan seguro que ni por un momento se detuvo a pensar si podía ser peligroso dejar a los niños solos.
La mujer no está segura de que sea capaz alguna vez de volver a su casa en el Reino Unido y ve difícil retomar su trabajo, ya que no se siente capaz de dejar la campaña para encontrar a su hija, según publica el portal 20 Minutos.
"No puedo soportar ese pensamiento. Habíamos vivido en esa casa durante un año y fue un hogar realmente feliz. Tenemos tan buenos recuerdos en esa casa. La habitación de Madeleine era rosa estridente. Ella eligió el color", añade.
"Si tuviera que decir una cosa para confortarla es que la queremos. Ella sabe que la queremos mucho. Ella sabe que la buscaremos, que haremos absolutamente todo y que nunca lo dejaremos", indica.
La búsqueda
La policía portuguesa continuó el domingo allanando la vivienda de Robert Murat, el principal sospechoso por el caso de Madeleine McCann. Los detectives utilizaron un escáner sofisticado para poder determinar si el cuerpo está enterrado en el jardín de la casa, ubicada a sólo 100 metros del lugar donde desapareció.
El allanamiento en la residencia de Praia da Luz comenzó anteayer, cuando llegaron al lugar efectivos de la Policía Judicial (PJ) y de la Guardia Nacional Republicana (GNR) portuguesa y dos policías británicos.
Durante 13 horas registraron toda la casa donde vive el británico con su madre, según informaron. Murat estuvo presente junto a su abogado.