Sin importarle las miradas curiosas que la seguían en el su día de descanso, la actriz reveló un seductor bikini rojo. La tarde de relax de la chica pesada

La joven de 21 años no sintió vergüenza al mostrarse en traje de baño. Pese a haber aumentado algunos kilos en su estadía en un centro de rehabilitación, aún se ve segura de sí misma.
Lindsay Lohan arribó a la casa de unos amigos en la playa de Malibú. Tenía un vestido largo que tapaba la tobillera que la controla de su adicción al alcohol. Saludó de buen humor a los curiosos que siguieron cada uno de sus movimientos.
La actriz se veía relajada y feliz. No parecía tener en mente el problema legal en el que se encuentra por haber manejado en estado de ebriedad. Jugó con los hijos de sus amigos y aprovechó para broncearse.
En el diario Daily Mail publicó fotografías de Lohan disfrutando del sol. De forma muy sensual se quitó el vestido y reveló un bikini rojo.