El penalista Eduardo Gerome destacó que la acusación del juez Tiscornia es "muy seria", debido a que debió contar con "semiplena prueba" para avanzar con la denuncia por la "venta irregular" de armas a los EEUU. La ministra Garré dijo que no está imputada

"Estos delitos son muy graves y ningún juez actúa en barbecho", manifestó el letrado, tras cual destacó que el magistrado en lo Penal Económico debió contar con "elementos suficientes" para decidir imputar a la ministra.
"Esto es muy serio, máxime tratándose de un funcionario de primer nivel", advirtió Gerome, en diálogo con Radio 10.
"Cuando uno denuncia a una persona o la comisión de un delito, imputa a alguien, es una imputación, es cuando se dice: yo acuso a fulano, o considero que tengo elementos para acusar a fulano", señaló el penalista Eduardo Gerome.
Pero el letrado -también ex juez de instrucción- explicó que hay que tener en cuenta que "una cosa es lo que diga el que hace la denuncia, un fiscal o un particular, y otra cosa es lo que cree el juez".
En este sentido, Gerome expresó que "cuando el juez tiene sospechas fundadas, cuando va más allá de las sospechas de los denunciantes, toma declaración indagatoria". De esta forma deja de ser una simple imputación para pasar a ser indagado.
En el paso siguiente, según señaló el penalista, "el juez tiene la posibilidad, después de evaluar los elementos que le permiten sospechar más de esa persona y sospechar en su culpabilidad con relación al delito, el juez lo procesa".
A medida que se consolidan los elementos probatorios, el género va cambiando, pudiendo ser progresivamente "sospechoso", "indagado", "procesado", "acusado" y finalmente transformarse en condenado.
Gerome aclaró que "un juez no imputa por imputar". En el caso de la ministra de Defensa, Nilda Garré, "lo que pasa es que no puede adelantarse, debe respetar los pasos. Pasar de una sospecha donde se lo llama a declaración indagatoria a una especia de semiplenaprueba, que es cuando lo procesa", dijo.
Sobre el contrabando, que se define en el ámbito de la Justicia Federal, el penalista aseguró que "estos delitos graves no son excarcelables", pero advirtió que "ahora hay una tendencia entre los jueces que dicen que durante el proceso no hay que tenerlo preso salvo que exista la posibilidad de que se fugue".