La ministra de Defensa Nilda Garré cada vez está más comprometida con la investigación que intenta determinar si efectivamente existió un contrabando de armamento hacia los Estados Unidos de
material bélico para una empresa con sede en el norte del continente y
cuyos dueños son argentinos.
En las últimas horas trascendió que la funcionaria a cargo de la defensa estratégica de la Argentina
incumplió pasos básicos a la hora de concretar cualquier tipo de transacción con organismos bajo su cargo, como era en su entonces Fabricaciones Militares (FM), hoy bajo la órbita de otro ministerio.
Según establece la
resolución que firmó Garré, la
cartera de Defensa debía dar cuenta de las operaciones con
JLD Enterprises a las autoridades políticas y militares argentinas en Washington.
Sin embargo, nada de ello ocurrió.
Desde la
Embajada de la Argentina y desde la Agregaduría del Ejército en los Estados Unidos, afirmaron que la "
requisitoria" para la verificación del material bélico enviado y autorizado por Defensa, nunca llegó, consignó el diario
Clarín.
El lunes pasado, fue
la propia ministra quien
reconoció el envío a precio vil y que existió una "
inexplicable subfacturación" en la exportación de más de
6.700 kilos de repuestos de fusiles FAL a tan solo u$s2.600.