Lo dijo Marcel Granier, director de Radio Caracas Televisión, canal líder del país que dejará de emitir esta medianoche por orden del mandatario venezolano

El presidente Chávez tiene una negación del diálogo, del pluralismo. Es muy intolerante, muy sectario, y está molesto con el alcance que tiene RCTV. Eso lo irrita enormemente, confesó indignado el empresario televisivo.
Es que a partir de hoy habrá otra señal en el aire: Tves, un canal público que ya ha sido saludado por el primer mandatario como El nacimiento de una televisora socialista.
El cierre de RCTV para Granier es una medida inconstitucional e ilegal, que violenta nuestros derechos al debido proceso, a la propiedad y a la libertad de expresión.
Está indignado, pero no pierde las esperanzas. Estoy con mucha inquietud esperando que el gobierno rectifique su decisión.
Para el empresario, la gestión chavista se está volviendo hacia un régimen totalitario por la decisión tomada y también cuando confisca atribuciones del Poder Legislativo a pesar de que el ciento por ciento de las bancas le responde.
Según Granier el proyecto de Chávez es autoritario, sectario, que está en contra de cualquier inversión privada y que si continua así va a terminar en un régimen totalitario.
Además lo acuso de estar pensado someter a las Fuerzas Armadas a un proyecto político delirante. No entiende sus actitudes y expresa que nadie sabe para qué está comprando tantas armas cuando el país es un país terriblemente inseguro.