El presidente Lula se reunirá con su ministro de Defensa y con los comandantes de las Fuerzas Armadas para analizar la solicitud formal del gobernador de la ciudad. 40 policias fueron asesinados

El jefe de Estado hizo el anuncio tras haber recibido por escrito una petición oficial del gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, para que las Fuerzas Armadas refuercen la seguridad en la ciudad más emblemática de Brasil.
"Es necesario tomar una decisión de forma ordenada, de forma muy cuidadosa, sobre lo que las Fuerzas Armadas pueden hacer para ayudar en el combate a la violencia en Río de Janeiro y, sobretodo, para mantener la tranquilidad", dijo Lula en declaraciones que concedió a periodistas antes de una ceremonia oficial en el estadio Maracaná.
Aseguró que, en caso de que la petición del gobierno regional sea aprobada en la reunión que tendrá el jueves con su ministro de Defensa, Waldir Pires, y con los comandantes del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina, serán necesarias otras reuniones para determinar el número de militares que podrán ser enviados.
"En el momento en que tengamos un mapa con esos distritos, los más violentos de Río de Janeiro, vamos a ver la cantidad de personas necesarias para eso", agregó.
Lo ocurrido con el guardaespaldas Guaraci de Oliveira da Costa, de 28 años, "es absolutamente intolerable", dijo el gobernador en un comunicado.
"Nosotros no podemos perder esa guerra contra los criminales", dijo Cabral en la jornada.
El pedido llega luego de que un custodio del gobernador fue acribillado a balazos por delincuentes locales. En ese momento, Cabrla había dicho que estaba en sus planes pedir la asistencia de las fuerzas armadas para acabar con el crimen organizado.
Una situación preocupante
El periodista español Juan Árias, corresponsal en Río de Janeiro, en diálogo con Radio 10, afirmó que la inseguridad parece que no tiene solución. El nuevo gobernador (Cabral) tiene ganas de hacer mejoras, pero parece muy difícil de lograr.
Según Árias, el gobernador decidió la militarización de su ciudad, al quedar consternado con la muerte del custodio familiar. El funcionario afirmó que no quiere acudir todas las semanas a un nuevo funeral, relató el periodista.
La guardia nacional no da abasto. Se espera que el uso de las fuerzas militares logre acabar con la violencia, especialmente la de los narcotraficantes, explicó Árias.
El periodista advirtió que los gobernadores anteriores, al no ser amigos del presidente, descuidaron mucho la situación. Se espera que esto cambie ya que Cabral es muy cercano a Lula.
La gente está cansada de la inseguridad, ellos mismos piden que venga el ejército pero afirmó que la discusión es a nivel intelectual, ya que el ministro de justicia de Lula dice que las fuerzas armadas no están preparadas para combatir el crimen común, sino la guerra.
Río de Janeiro, una de las ciudades del mundo con mayor tasa anual de homicidios estimada en 50 muertes por cada 100.000 habitantes, fue estremecida por una serie de ataques la última semana del 2006, en atentados de bandas criminales que provocaron la muerte de 19 personas, ocho de ellas quemadas con gasolina dentro de un autobús.
Debido a esos ataques, Lula envió en enero el apoyo de la llamada Fuerza Nacional de Seguridad Pública, un cuerpo federal creado en 2004 y que actualmente cuenta con unos 7.000 policías y bomberos, que pertenecen a las unidades de choque de los distintos estados brasileños, de acuerdo con datos del Ministerio de Justicia.
Fuente: AP