El canal VH1 exhibió un programa especial titulado La ardiente vida sexual de las celebridades, que expuso los gustos y preferencias de las estrellas norteamericanas

Woody Harrelson, Sting, Tom Hanks y Hugh Jackman se consideran adictos al sexo y practicantes de la ciencia sexual del Tantra. Otro claro exponente de la práctica anteriormente mencionada es Sean John Combs, más conocido como Puff Daddy, quien ha declarado que hizo el amor con su novia durante veintiocho horas consecutivas.
Los juguetes sexuales son un accesorio de moda dentro de las estrellas de Hollywood, quienes no dudan en mostrar sus últimas adquisiciones e incluso confesar la manera en que lo usan para experimentar más placer.
Es estupendo ser la ramera, expresó la actriz protagonista de la serie Desperate housewives, Eva Longoria quien tiene como artefacto preferido un modelo vibrador que se llama El conejo y que cuesta alrededor de noventa dólares.
Teri Hatcher, Jessica Alba, Kate Moss, Jamie Lynn y Michelle Rodríguez compran sus vibradores en el exclusivo local Jimmy Jane, el cual posee una línea hecha con materiales finos y duraderos. Rodríguez adquirió por quinientos dólares una edición limitada de un aparatito de metal con la palabra Trouble (Problema) labrada en una de sus caras.
Booty Parlo es una boutique on line en la que compran personalidades como Jennifer Gardner y Paris Hilton, quien adquirió últimamente el modelo de vibrador hecho de cristal y con cola de zorro removible.
Como novedad sexual existen las bombachas vibradoras que tienen un botón que al ser apretado trasmite una serie de movimientos agradables y estimulantes; viene con un control remoto. La sensual actriz Angelina Jolie declaró que le encanta llevarlas siempre puestas.
Por su parte, el futbolista David Beckham le regaló a su mujer Victoria Adams un distintivo vibrador de platino sólido hecho a mano con una base de diamantes de diez quilates, del cual solamente se han fabricado diez y cuestan cada uno dos millones de dólares.
Además existen diferentes tiendas de disfraces provocativos y lencería erótica, una de las más populares tiene como asiduas clientas a las cantantes Christina Aguilera y Britney Spears. Al parecer, esta última gastó más de siete mil dólares durante 2005 en la compra de un uniforme de colegiala, uno de enfermera y uno de policía ardiente, con esposas y cartuchera incluidas.
Es muy común ver a las celebridades concurrir a clubes desnudistas como Scores, uno de los más prestigiosos en su rubro. Un buen ejemplo es el actor Collin Farrel, quien gasta alrededor de quince mil dólares en botellas de champagne y en bailarinas livianas de ropa que le realizan shows personales que duran siempre hasta el amanecer.
Por su parte, Lindsay Lohan subió a bailar en el caño de Scores junto a la ex modelo Kate Moss, algo que también había realizado Jack Nicholson en otro complejo similar llamado Springfellows.
En este mundo donde manda el placer, existen personas encargadas de construir habitaciones especiales llamadas Cuartos de sexo, y uno de los pioneros en edificárselo en su casa fue la pareja compuesta por Angelina Jolie y Billy Bob Thornton. Se comenta que el lugar era a prueba de ruidos y con un armario repleto de látigos, cadenas y cuchillos.
No caben dudas que el sexo es una de las industrias más poderosas del mundo y Jenna Jameson, quien era una estrella en el cine adulto, no ha desperdiciado oportunidades ya que se transformó en la empresaria más poderosa.
Jenna posee su propia compañía llamada Jennaclub, la cual produce películas pornográficas y tiene desarrollada una importante gama de productos entre los que se incluyen desde muñecas inflables anatómicamente iguales a ella hasta ringtones con sus gemidos.