04-04-07 | Política

Las críticas argentinas por la Bandera en las Malvinas

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El historiador José Ignacio García Hamilton coincidió con el sentimiento kelper de que la bandera en el cementerio de Darwin fue un "acto de arrogancia y casi de fuerza". Para el diplomático Abel Posse, fue un hecho de “intemperancia total”

Las críticas argentinas por la Bandera en las Malvinas

“Es una provocación, un acto de arrogancia, casi un acto de fuerza”, expresó el historiador José Ignacio García Hamilton en Radio 10. “Es una falta de respeto para los ingleses y un hecho del que tenemos que arrepentirnos”, puntualizó.

El historiador sostuvo que hay un derecho internacional “que hay que respetar”, para argumentar su oposición al acto que el 2 de abril realizaron los ex veteranos en el cementerio de Darwin. En ese caso, los soldados colocaron placas recordatorias, cantaron el himno y dejaron flamear una bandera argentina en el sitio donde están colocados los nombres de los fallecidos.

“Es un sentimiento nacionalista que deberíamos dejar a un lado. Todos creemos que podemos ejercitar el odio en nombre de la Nación y no debería ser así”, concluyó.

En tanto, el diplomático Abel Posse sostuvo por Radio 10 que si bien el acto no buscó la agresión y sí homenajear a los caídos, “no sirvió para nada”. “No hace a una cuestión de fondo que hayan puesto o no la bandera”, manifestó.

Desde su perspectiva, la reacción de algunos sectores demuestra “la agresividad kelper”, dado que “nunca se prestaron a situaciones de diálogo o temperancia”.

A su vez, entiende que la tensa situación constituye “un sinceramiento mutuo frente a tantos años de falsa amistad”. “Malvinas es una cuestión nacional más allá de que el tema haya estado escondido durante muchos años”, explicó.
 
Finalmente, el historiador Pacho O'Donell minimizó el hecho y se refirió al camino que debería seguir la diplomacia para recuperar las Islas.

“Hay que hacerles entender a los kelpers que les conviene ser argentinos”, expresó. Para lograrlo, “hay que facilitarles el estudio a sus hijos y brindarles conexiones frecuentes en los vuelos”, reveló.

Sobre este punto, puntualizó que es necesario “ponerles un punto final a los actos de provocación para terminar con esa sensación de que seguimos siendo sus enemigos”.
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