Los diputados destituidos la semana pasada ingresaron al Congreso y debieron suspender la sesión hasta la semana próxima. Al grito de "desalojo" y "fuera ratas", unas 200 personas se manifestaban frente del Parlamento

Un grupo de veinte diputados destituidos la semana pasada por el Tribunal Electoral logró ingresar el martes a la sala de sesiones del Congreso, tras forcejeos e incidentes leves con decenas de policías que custodiaban el recinto.
Al menos dos diputados y otras tres personas no identificadas resultaron heridas, según mostraron imágenes de televisión.
El presidente del Congreso, Jorge Cevallos, señaló que autorizó el ingreso al edificio de los diputados destituidos para salvaguardar la integridad física de todos los actores de los incidentes.
"Pretendo que no exista anarquía, que recuperemos la tranquilidad porque el país así lo exige", añadió.
El Tribunal Constitucional (TC) no admitió "un pedido de dirimencia" presentado el viernes por Cevallos que buscaba que ese organismo decida la competencia del Tribunal Electoral, al destituir a 57 diputados que tratan de impedir una consulta popular, y del Parlamento, que "sustituyó" al presidente del órgano electoral, Jorge Acosta, por convocar al referendo.
Las destituciones mutuas provocaron que el congreso no sesione por una semana por la falta de quórum.
"No le podemos dar trámite porque falta el cumplimiento de ciertos requisitos", anunció el presidente del (TC), Santiago Velásquez.
En el pleno del parlamento había alrededor de 23 congresistas dispuestos a iniciar la sesión convocada para el martes, pero fue suspendida hasta el próximo martes por falta de quórum.
La televisión mostró al diputado Hugo Romero, del partido Revolucionario Institucional (PRIAN), destituido, caído en aparente estado de inconsciencia. Fue atendido por miembros de la Cruz Roja. No se conoce si su estado reviste gravedad ni las circunstancias del incidente, aparentemente por caer desde altura.
El legislador Edison Chávez, también destituido, recibió atención médica por presentar traumas e irritación en sus ojos.
Alrededor de unas 200 personas que se manifestaron en contra de los congresistas permanecían al frente del Parlamento y por momentos se aproximaban al edificio amenazantes con gritos como "desalojo" y "fuera ratas". La semana pasada un turba atacó verbal y físicamente a un grupo de diputados destituidos, al norte de Quito.
La congresista Sylka Sánchez, también del PRIAN, aseguró que "hemos entrado hombres y mujeres solos, sin gente, para impedir que haya dictadura, nosotros no queremos dictadura, queremos democracia".
El congresista opositor, Ramses Torres, dijo que responsabilizamos al presidente del Congreso de "haber contribuido a deslegitimizar aún más al parlamento ... al haber permitido que los diputados destituidos entren al plenario ... (eso) ha abonado a un escenario de confrontación de impredecibles consecuencias".
El jefe de bloque Sociedad Patriótica, Luis Tapia, de oposición, expresó que del Congreso "no nos vamos a mover para defender a la democracia, exigimos que Correa no siga manipulando a la policía y nos deje trabajar en el congreso".
Sin embargo, poco después salieron del recinto.
El presidente de la organización indígena Ecuarunari, Humberto Cholango, dijo en radio Universal que "si los diputados (destituidos) intentan regresar (a sus puestos) ... será el motivo para que el movimiento indígena y todo el pueblo se empiece a levantar".
Fuente: AP