Es una de las propuestas de las aseguradoras para reducir los accidentes viales. Solicitaron que el seguro deje de recaer sobre el vehículo para hacerlo sobre el registro del conductor

La gran cantidad de accidentes viales ocurridos en los últimos meses, sumado a las conclusiones que arrojaron los controles de alcoholemia que se han realizado en las rutas bonaerenses durante estas vacaciones de verano, en donde los resultados positivos de las pruebas de alcohol a los automovilistas fue un 50% superior a los del verano de 2006, conforman una combinación explosiva a la que muchos intentan ponerle algún freno.
Tal es el caso de la Asociación Argentina de Cooperativas y Mutualidades de Seguros (AACMS), que días atrás le ha presentado a la Superintendencia de Seguros de la Nación una propuesta en este sentido y a la que pudo acceder Infobae.com, a los efectos de que se tomen algunas medidas más que interesantes, como por ejemplo que el seguro no cubra los siniestros con índices superiores de alcoholemia a los que permite la ley o que el seguro deje de recaer sobre el vehículo para hacerlo sobre el registro del conductor.
La Ley de Tránsito prohíbe expresamente conducir cualquier tipo de vehículos con una alcoholemia superior a 500 miligramos por litro de sangre (0,5 grs. x litro) excepto transporte de pasajeros o carga donde hay tolerancia cero, pero esa limitación no es la que contemplan actualmente los seguros, ya que las condiciones generales de las pólizas de seguros automotor no cubren al asegurado recién cuando el resultado de la alcoholemia es igual o superior a 1 gramo por litro de sangre.
Cuando entró en vigencia la Ley de Tránsito, las compañías de seguros le solicitamos a la Superintendencia y ésta lo aprobó que se contemple hasta un 20% más de lo que dice la ley en materia de alcoholemia, explicó Claudio Ballerini, presidente de la AACMS, reconociendo que fue un error tanto el pedido como su aprobación, ya que se está permitiendo que se viole la ley.
Como cada compañía de seguros tiene la facultad de presentarle su propio modelo de póliza a la SSN para su aprobación, hoy en el mercado circulan seguros que cubren a un conductor que posee el doble de alcohol en sangre que lo permitido legalmente como máximo, algo que incluso resultó en un efecto bumerang para las aseguradoras porque los jueces terminan por fallar en contra de éstas incluso cuando los índices de alcoholemia superan al que figura en las condiciones del seguro, dado que se considera que la compañía consintió que se viole la ley.
Para Ballerini, hay que tener en cuenta hacia dónde se dirige la tendencia en este aspecto para prevenir los accidentes de tránsito. Los proyectos que están dando vueltas para hacer más rigurosa a la Ley de Tránsito hablan de cero alcohol en sangre para cualquier tipo de vehículo, ya que está comprobado que no se puede fijar un parámetro común porque cada cuerpo asimila el alcohol de diversas maneras, y es hacia allí donde tiene que migrar la legislación y, obviamente, las condiciones de las pólizas de seguros, señaló.
Pero esta medida no fue la única solicitada por la AACMS a Miguel Baelo, Superintendente de Seguros de la Nación, dado que además se le recomendó que se vuelva a discutir el seguro de registro y no del automóvil, lo que permitirá llegar a implementar un registro único por medio del cual se podrá realizar un historial del titular y/o conductor de un vehículo.
La intención es que toda infracción que se cometa o todo accidente en el que un automovilista esté involucrado se cargue en un registro que permita llevar los antecedentes de cada conductor, medida que debería ir de la mano precisamente con la puesta en marcha de un registro unificado de sanciones en materia de tránsito, tal como sucede en otros países. De esta manera las sanciones recaerían sobre el responsable, que es el que maneja el vehículo, y no sobre el dueño de éste. Además, se podría trabajar en bonificar o incrementar tanto patentes como seguros según los antecedentes del conductor a nivel nacional, algo que con el scoring pretende hacerse en la Ciudad de Buenos Aires con el nuevo Plan de Seguridad Urbana.
Por otro lado, para las compañías de seguros se ampliaría la base de asegurados notablemente. Con esto, si bien ampliamos nuestro negocio, se podría abaratar bastante el seguro y además hacer que cada automovilista pague en función del riesgo que representa, que sería lo más lógico, concluyó Ballerini.