Empezó el Clausura y siguió la violencia. Nada ha cambiado en el fútbol nuestro de cada día y ahora se especula con la posibilidad de que el estadio Monumental sea clausurado si prosperan las investigaciones a raíz de los violentos cruces con disparos y armas blancas- que tuvieron lugar en esas instalaciones, antes del inicio del partido con Lanús.
Mientras los socios que se encontraban en el quincho corrían, Alan Schenkler y Adrián Rousseau llevaban a la extrema violencia sus diferencias que, según se comentan, tienen raíz en la reventa de entradas.
El comentario sobre una crónica que comenzó con la imagen de chicos corriendo por el lugar, mientras sus padres disfrutaban de un domingo familiar, hace hincapié en que el origen de la pelea pudo haber sido los 60 mil pesos que Alan no repartió con sus ¿cómplices? y que habían sido recaudados para viajar al Mundial de Alemania.
Textual, Diario Popular informa que el ajuste de cuentas parece haber tenido su primer round el martes pasado en el gimnasio del club, según los testimonios estos dos personajes se mueven a su antojo, donde Rousseau y Schlenker habrían sostenido un mano a mano por espacio de varios minutos propinándose muchos golpes pero sin llegar a un nocaut.
Y la segunda parte tuvo lugar ayer, en el quincho, donde según el mismo medio Alan y alrededor de quince personas rodearon y golpearon a Rousseau, hasta que llegaron los que responden a éste último y se produjo la hecatombe.
En diálogo con Radio 10, el periodista de Olé Gustavo Grabia comentó su diagnóstico: Sorprendido no estoy de que pase esto en River. Son todos empleados y socios del club. No me sorprende que se hayan peleado en la zona de parrillas, donde siempre se reúnen antes de los partidos. Lo que sí me sorprende es que haya habido armas de fuego.
Grabia habla de una complicidad entre barrabravas y dirigentes, ya que, cuando entra la barra, los videos del estadio dejan de funcionar, sostuvo, y agregó que para ellos tampoco hay cacheos.
Algo que llama la atención de estos dos personajes, jefes de la barra desde julio de 2002, es que son gente de clase media o clase media-alta, explica el periodista. El padre de Alan es piloto de avión y Adrián tiene contactos políticos, contó.
Viajaron juntos a Alemania gracias a que desde River se envió una carta con membrete oficial para que se les concedieran 46 entradas a los barrabravas del club, añadió Grabia.
Ayer protagonizaron otro lamentable episodio que dejó un saldo de un herido de bala y tres de arma blanca.
Ahora, por todo esto, podría suspenderse el Monumental por tiempo indeterminado.
Después se acercó Javier Castrilli para observar cómo quedaron las instalaciones. Y después
nunca se sabe.