RSS XML Comentarios: 50 Recomendaciones: 0 Usuario destacado: CUERVO. Título más comentado: "La Ciudad reiteró..."

infobae.com

Miercoles 2 de Diciembre
03-07-08 | Contacto Solidario Imprimir
Compartir Facebook Meneame Google Bookmark delicio.us MySpace Digg Technorati TwitThis LinkedIn Mixx

Reunión del G8 para analizar la crisis alimentaria mundial

Recomendar
Tamaño del texto

Los dirigentes del G8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia) se reunirán del 7 al 9 de julio en Japón. Está previsto que los dirigentes del G8 examinen también otras cuestiones relacionadas con la salud, incluida una serie de propuestas para el fortalecimiento de los sistemas sanitarios.

La crisis alimentaria mundial ya está poniendo en riesgo la salud de las poblaciones más vulnerables de los países pobres, en particular la de las mujeres embarazadas, los niños y las personas mayores.

El fortalecimiento de los sistemas de salud figura entre las máximas prioridades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las demás instituciones que conforman el G8, una alianza de ocho organizaciones que se ocupan de cuestiones sanitarias, a saber: la Fundación Bill y Melinda Gates; la Alianza GAVI; el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria; el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA); el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA); el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF); y el Banco Mundial.

La crisis alimentaria mundial plantea a los dirigentes mundiales un nuevo desafío sanitario. La subida de los precios de diversos productos básicos, como el arroz, el maíz o el trigo, ha repercutido en los últimos dos años profundamente en la salud y el bienestar de las personas, y todo apunta a que también contribuirá a exacerbar la subnutrición y la malnutrición en el mundo entero. Es posible que en los próximos meses, las poblaciones más pobres se vean obligadas a optar por alimentos más baratos y con un valor nutritivo menor. También es probable que, en los países importadores de alimentos, las personas empiecen a hacer menos comidas al día, sobre todo en las zonas urbanas. Cabe prever asimismo que muchos niños abandonen antes la escuela a fin de aumentar los ingresos familiares y así poder comprar alimentos, con lo cual dejarán de acudir al comedor escolar, donde recibían una alimentación nutritiva.

Fuente: www.who.int/es/

Las notas más leídas de la sección