La tormenta de lluvia, granizo y viento que se abatió sobre la ciudad de San Rafael, en el centro de la provincia, también motivó la evacuación de 600 personas. La Nación envió ayuda a la zona

Un niño de 12 años y un hombre de 73 fallecieron a causa del temporal de fuertes lluvias, granizo y viento que se desató en las últimas horas en San Rafael, por lo que ya suman cuatro las víctimas fatales que provocó la tormenta en esa localidad del centro mendocino.
Además, hasta el momento son más de 600 las personas evacuadas en la ciudad, ubicada a unos 270 kilómetros al sur de la capital provincial. El Director de Defensa Civil local, Aldo Sarmiento, confirmó que el menor falleció mientras viajaba en auto por Valle Grande con sus padres y fuese herido por un desprendimiento de roca.
En tanto el anciano -explicó- fue encontrado tras horas de rastrillaje y habría sido arrastrado por la crecida de un río, mientras pasaba un día al aire libre junto a su familia.
El fuerte temporal se desató ayer poco después de las 16 y provocó la caída de gran cantidad de árboles, postes de luz, inundaciones y ráfagas de viento que superaron los 80 kilómetros por hora y afectó a la mayoría de los distritos del departamento, en una zona de viñedos.
El jueves se conoció que hubo dos personas muertas sufrieron un accidente- y gran cantidad de heridos, que se encuentran internados, entre ellos dos personas lastimadas por aplastamiento y otra víctima de un rayo.
También quedaron inhabilitadas al tránsito las rutas 143, 146 y 165 y el servicio eléctrico sufrió interrupciones en distintos sectores del departamento. El temporal fue calificado por el secretario de Gobierno Alejandro Cabazán, como de "gran magnitud" y en la municipalidad de San Rafael quedó reunido un comité de crisis además de haberse comunicado la situación a las autoridades nacionales.
La tormenta, que desató su furia sobre la localidad del centro mendocino con lluvia, granizo y fuertes vientos, provocó la crecida de ríos y arroyos. En algunos sitios del departamento, el agua arrasó con todo lo que encontró a su paso, derribó alambrados y generó que decenas de personas tuvieran que abandonar sus hogares para no poner en riesgo sus vidas.
Además de los fallecidos y evacuados, el temporal afectó a más de 1.500 hectáreas de tierras productivas afectadas, provocó la caída de mil árboles y centenares de familias se quedaron sin luz, entre otros destrozos.
"Las ráfagas de viento eran de 80 y 90 kilómetros por hora, el río creció más de tres metros y como hay muchas casas y cabañas cercanas al río arrasó con heladeras, sillas, mesas, fue impresionante", aseguró la intendenta local, Cristina Da Dalt, en declaraciones a radio Nihuil.
Ayuda de la Nación
El Ministerio de Desarrollo de la Nación envió alimentos, botas de lluvia, colchones, frazadas, ropa y chapas para enfrentar la situación de emergencia en el área de influencia de la ciudad mendocina de San Rafael.
Desde la madrugada, equipos de la cartera comandada por Alicia Kirchner trabajaban para motorizar la ayuda a la zona castigada por la tormenta que causó serios daños.