Un perro se protege del eclipse solar en Regent Park, Londres (AP/Kirsty Wigglesworth/The Washington Post)
Un perro se protege del eclipse solar en Regent Park, Londres (AP/Kirsty Wigglesworth/The Washington Post)

El próximo 21 de agosto, la Luna pasará entre la Tierra y el Sol y dejará una franja oscura a través de Estados Unidos.

¿Adivinas qué? Que todo va a salir bien. Tus ojos no se van a secar y tu piel no se va a quemar. Una plaga de langostas no caerá del cielo. El suelo no se abrirá para tragarse el planeta. Después de un par de minutos, la Luna seguirá hacia delante y el mundo será como siempre ha sido aunque, con suerte, apreciará la belleza del cosmos.

Hay algunas cosas que necesitas saber para prepararte para el eclipse solar total y todo lo puedes leer aquí. También hay cosas de las que no es necesario preocuparse, como el Apocalipsis.

Respaldados por los hechos científicos, vamos a desacreditar algunos de los mitos más persistentes y erróneos que circulan los días previos al gran evento.

(Archivo)
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Mito: Es peligroso observar el eclipse

Realidad: Es perfectamente seguro observar el eclipse, siempre y cuando sigas los protocolos correctos (y utilices el sentido común). Usa gafas protectoras siempre que estés observando el Sol (desde el principio del eclipse, a lo largo de la fase parcial y hasta el momento de la totalidad). Si estás en el camino de la totalidad puedes quitarte las gafas una vez que la Luna ha cubierto completamente el Sol. Pero asegúrate de ponerte los anteojos otra vez antes de que los primeros rayos del sol vuelvan a salir.

Probablemente hayas escuchado muchas advertencias sobre los peligros de observar un eclipse y es bueno estar al tanto de las medidas de seguridad que necesitas tomar. Pero no hay nada intrínsecamente peligroso sobre este evento… ¡No dejes que el miedo te detenga a presenciarlo!

(Brittany Randolph / AP)
(Brittany Randolph / AP)

Mito: Los animales domésticos/niños/gente que no miran el eclipse necesitan utilizar gafas protectoras

Realidad: Solo necesitas utilizar gafas especiales si estás tratando de mirar directamente al Sol. Eso es porque nuestros ojos no están hechos para captar directamente la intensa radiación del Sol. Para hacerlo deberás utilizar gafas de protección de gran alcance que filtren el 99 por ciento de los rayos.

La gente que esté trabajando no va a estar mirando al Sol. Así que ese grupo no va a necesitar gafas protectoras. De hecho, sería muy difícil caminar con ese tipo de aparatos ya que sus lentes bloquean tanta luz que básicamente no podrías ver nada.

(iStock)
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Mito: El Sol emite radiación dañina durante el eclipse

Realidad. Debido a que ha habido tantas advertencias sobre los peligros de ver el eclipse, algunas personas se preocupan por los peligros del Sol en ese momento. Otros han oído que los eclipses se asocian a la radiación particularmente dañina que puede llegar a envenenar los alimentos o causar defectos de nacimiento. Los astrólogos han estado diciendo que los eclipses se asocian al caos, a la destrucción y a la violencia.

Estas afirmaciones no tienen base científica. Sin embargo no hay nada especialmente peligroso sobre la luz del Sol durante un eclipse. Es el mismo Sol que siempre disfrutamos, el que ilumina nuestros días, el que alimenta nuestras plantas y el que hace que nuestro planeta sea habitable. La situación es análoga a una nube que pasa frente al Sol, solo que en este caso, la nube está hecha de roca y está flotando a más de 385,000 kilómetros del suelo. La luz que se ve durante la totalidad (cuando la Luna cubre complemente la parte principal del Sol y hace posible que veamos la atmósfera exterior del sol, la corona) es un poco misteriosa y, a veces, tiene un tinte verdoso.

No necesitas cubrir tus ventanas, ni esconderte en el interior ni proteger de esa luz a tus hijos que aún no han nacido. Solo tienes que preocuparte que cualquier persona que vea el evento tome las medidas adecuadas para proteger sus ojos.

El eclipse solar total, el gran evento astronómico del año (iStock)
El eclipse solar total, el gran evento astronómico del año (iStock)

Mito: Es un presagio del juicio final

Hecho: A lo largo del tiempo, la mayoría de las culturas asocian el eclipse con el desastre. ¿A qué se debe? Antes de la llegada de la astronomía moderna, los seres humanos no tenían manera de saber que la desaparición momentánea del Sol se debía a que esa estrella, la Luna y la Tierra se alineaban periódicamente. Así es cómo surgieron otras explicaciones sobre demonios voraces, dioses vengativos o la llegada del Apocalipsis.

Dejaremos los demonios y los dioses para otros expertos. Pero desde una perspectiva científica, un eclipse es motivo de asombro, no de miedo. Este es un momento en el que se nos revela el movimiento de los cuerpos celestes, un recordatorio de que vivimos en una esfera giratoria, orbitada por una roca que gira alrededor de una estrella. Si la Tierra no tuviera una Luna y si los tamaños del Sol y la Luna no fueran esos no seríamos capaz de ver un eclipse. Pero sí, hay motivos más que suficientes para maravillarse.