Contrariamente a los informes previos, las mujeres que toman antidepresivos al comienzo del embarazo no corren más riesgo de tener hijos con autismo o trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), según un estudio.

El nuevo trabajo, publicado en el Journal of the American Medical Association, encontró sólo un ligero aumento en el riesgo de parto prematuro en madres que usaron antidepresivos durante el primer trimestre. Pero los investigadores no hallaron un aumento en el riesgo de autismo, TDAH o una reducción del crecimiento fetal en los bebés que habían sido expuestos a antidepresivos durante el desarrollo fetal.

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Una de las fortalezas del estudio es que incluyó a hermanos de las mismas madres, y comparó a los niños expuestos a antidepresivos durante el embarazo con sus hermanos que no lo estuvieron. Esos niños crecieron en ambientes similares y tenían genes similares, lo cual hacía más probable que destaque el efecto de los antidepresivos.

El trabajo, realizado en colaboración con investigadores de la Escuela de Salud Pública de Chan de Harvard y el Instituto Karolinska de Suecia, analizó datos de todos los bebés nacidos vivos en Suecia entre 1996 y 2012. En el estudio también se incorporaron datos sobre recetas de antidepresivos a adultos, autismo y TDAH en niños, las edades de los padres, su nivel de educación, las relaciones genéticas entre padres e hijos y otras características, lo que permitió a los investigadores controlar otros factores de riesgo para el desarrollo de trastornos.

(iStock)
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Los investigadores estudiaron una muestra de población muy grande, alrededor de 950.000 madres y alrededor de 1,6 millones de niños, lo que les permitió mirar resultados poco comunes. También pudieron conocer la cantidad de antidepresivos consumidos, tanto según las propias declaraciones de las madres como según un informe de las farmacias que les procuraron los medicamentos. El estudio controló varios factores para aislar los efectos de la medicación.

"El hecho de que tengamos respuestas consistentes cuando usamos todos estos diseños nos da más confianza en nuestra conclusión", dijo Brian D'Onofrio, autor principal del texto y profesor de la Universidad de Indiana.

La mayoría de los antidepresivos examinados en el estudio fueron inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, conocidos como SSRI, que son el tipo más común de antidepresivos. Prozac, Celexa y Zoloft son algunos de ellos.

El estudio también analizó el uso de antidepresivos en los padres, así como el uso de antidepresivos por parte de las madres antes, mas no durante el embarazo. Se halló que estos usos se asociaron con un mayor riesgo de autismo, TDAH y un crecimiento fetal deficiente. Esto proporciona pruebas de que los factores ambientales y familiares influyen en la probabilidad de que los hijos desarrollen estas condiciones.

"Lo que hizo esto fue ayudarnos a tener una medida de la probabilidad de que cualquiera de los padres tuviera depresión y ver si esa probabilidad estaba asociada con el resultado, y por supuesto que encontramos que sí", dijo D'Onofrio. "Esto presenta más pruebas de que no es la medicación durante el embarazo, sino factores asociados con cualquiera de los padres que tienen depresión, como la genética, por ejemplo".