El libro del fotógrafo Luis Cobelo es una serie fotográfica que cuenta una historia repleta de una esencia extraordinaria.

Desde 2001, el fotógrafo documentalista venezolano Luis Cobelo trabaja de manera independiente y se dedica a la producción de reportajes de fotografía en América, Asia y Europa. Actualmente desarrolla proyectos en España, Cuba, México, Venezuela y Colombia. Este año ha publicado su libro Zurumbático, que muestra una serie de fotografías inspiradas en la obra Cien años de soledad de García Márquez.

Si pudiera describir a Luis en una palabra diría que es auténtico: su acento, su trabajo y su estilo lo confirman. Luis tiene nacionalidad venezolana y española, ha tenido una vida nómada que le ha permitido ver el mundo de forma única. Actualmente se encuentra en Italia, nos pusimos de acuerdo con él para elegir un horario y poder hablar sobre Zurumbático. Después de cuatro intentos, al fin pudimos establecer una conexión para comenzar:

VICE: Hola Luis, felicidades por tu nuevo libro, puedes decirnos, ¿por qué zurumbático?
Luis Cobelo: Muchas gracias. Zurumbático es alguien que comete tonterías, que está como atontado, aturdido, sombrío, melancólico, enigmático, medio borracho, medio loco y con mal temperamento, es decir: yo.

La palabra Zurumbático te cae muy bien cuando no sabes como te sientes, cuando no sabes explicarlo. Cuando trabajaba en el libro, estaba viviendo un momento de desasosiego que me agitaba. Realicé todo ese trabajo en ese estado, zurumbático. Unos días estaba melancólico, otros enigmático, otros de mal temperamento, medio loco, medio borracho y lento. Las cosas son lentas cuando hace mucho calor.

Háblanos sobre el contenido de tu libro.
Zurumbático es un viaje sin final al lugar donde nació la obra literaria del escritor Gabriel García Márquez: Cien años de soledad. Es una serie fotográfica que cuenta una historia repleta de esa esencia extraordinaria, contenida en miles de pueblos latinoamericanos, raíces de un gigantesco hemisferio empírico, pasional, olvidado, voluble, violento, improvisado y sobre todas las cosas, feliz.

¿Cómo surge la idea de hacer un libro de fotografías inspirado en cien años de soledad?
Hace diez años estuve en el pueblo donde nació García Márquez y hasta hace poco volví. Tomé el libro a finales del 2015 para ver que se me ocurría a mi regreso a esa tierra. Encontré la palabra zurumbático en él y comencé a subrayar historias que me llamaran la atención, para recrearlas posteriormente y hacerlas fotografía. Este año se cumplen 50 años de la primera edición del libro, así que de alguna forma pensaba que podría hacer algo para presentarlo.

¿Cómo diste con los personajes de las fotografías?
Saliendo a la calle y hablando con la gente. Hay un personaje del libro que es castigado por la ira de Dios, entonces pregunté en el pueblo qué persona había sido castigada por la ira de Dios. Es extraño pero hay gente que dice "Ah si, a fulano lo castigó Dios".

Cuéntanos una experiencia de alguna de las fotos que incluyes en el libro.
El hombre de la cruz de ceniza en la frente. A ese señor lo fotografié para reflejar una historia que tiene que ver con los diecisiete hijos del coronel Buendía que fueron sentenciados. El señor que sale en la fotografía era muy religioso. Los miércoles se ponía una cruz de ceniza en la frente. Cosía y arreglaba la ropa del pueblo, a sus casi setenta años, pero era alcohólico. Antes ya lo había fotografiado, en el mismo sitio donde tenía su maquina de coser.

Le tomé la foto para el libro y dos semanas después fue asesinado. Murió por una puñalada en el corazón, en una pelea por una botella de ron. El asesino del señor fue un hombre de 82 años que no paga cárcel por ser anciano. Un libro puede generar estas historias.

Hay un video musical de Zurumbático donde se ve diversidad, felicidad y gozo, ¿Por qué decidiste hacerlo?
Pasaron muchas cosas en el proceso del libro. Mi mamá estaba enferma y lamentablemente murió. El proyecto y las fotografías que había hecho el mes anterior lo estuve trabajando mientras cuidaba de ella. Mi hermano es músico, le propuse hacer la canción de zurumbático; la grabamos y decidí hacer un video.

El video lo hice para divertirme, para pasarla bien, para darle un homenaje a mi mamá que era así; le gustaba bailar, cantar. Si hubiese estado viva con toda seguridad hubiese salido en el video. Los personajes del principio son personas del pueblo de Aracataca. Las personas que salen bailando son amigos míos; ellos son el grupo de los zurumbáticos.

¿Qué crees que se requiere para hacer fotografía documental?
Mucha observación, lectura y cultura. Siempre he sido una persona muy curiosa. Me he influenciado por el cine, la literatura y otros fotógrafos. Si no eres curioso, si no te interesa el mundo, si no te llama la atención algo, no tendrás información para expresarla. Para ser fotógrafo documental definitivamente tienes que investigar, si te quedas en tu casa viendo la televisión no te va a dar, tienes que salir a la calle y hablar con la gente.

¿Cuál ha sido tu reto fotográfico más grande?
Justamente este, porque fue sacar adelante un proyecto en un momento en el que me sentía muy mal. Si no lo hubiese tenido no sé en dónde estaría. Zurumbático me mantuvo alerta, consciente y con ilusión. No me pasó algo que no le pase a cualquier persona: perder a su madre, pero es doloroso. El haber realizado el libro me mantuvo a flote; tuve gente a mi alrededor que me ayudó con amor, cariño y amistad.

Existe una leyenda de que una bruja te hechizó en Catemaco mientras grababas un documental para VICE, ¿Crees que te embrujaron?
Era una bruja blanca. Dicen que me hechizó cuando me tomó de la mano. Veníamos de la cueva del diablo y el camino estaba muy oscuro, por eso nos tomamos de la mano. Ella tenía un perfume muy subyugante. Yo digo que sí, a partir de ese viaje mi vida cambió. Después de ese viaje probablemente a todos nos cambió la vida.

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Publicado originalmente en VICE.com