Luisa Ortega Díaz (AFP)
Luisa Ortega Díaz (AFP)

La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, pidió hoy a los fiscales anticorrupción investigar los recursos utilizados por el chavismo para financiar los actos públicos en respaldo al Gobierno de Nicolás Maduro y contra sus detractores.

"¿Quién paga eso? Tenemos que empezar a exigir que nos entreguen cuentas de dónde salen esos dineros para pagar todos los días costosas marchas", indicó Ortega Díaz a un grupo de funcionarios del Ministerio Público (MP) y personas que se concentraron para respaldar las actuaciones de la funcionaria.

La fiscal llamó la atención sobre el desarrollo de manifestaciones casi diarias del chavismo, principalmente en Caracas, para respaldar al gobierno, para las que se usa, aseguró, un equipamiento "muy costoso".

"Aquellos fiscales que tienen investigaciones, sobre todo los fiscales contra la corrupción, tienen que ser muy acuciosos, muy diligentes en las investigaciones para determinar la responsabilidad de quienes podrían estar incursos en el mal uso del patrimonio publico", afirmó.

"Lo que cuesta ese sonido, lo que cuesta esa tarima es probable que sirva para comprar medicamentos, o alimentos", agregó.

La fiscal indicó que el país "está en una crisis", y que por ello requiere "de mucha madurez" para garantizar el buen funcionamiento de sus instituciones que es lo que, dijo, quieren los venezolanos.

"El venezolano lo que quiere es la paz, el venezolano lo que quiere es andar tranquilamente en el metro y que no lo atraquen, salir a la panadería conseguir pan", aseguró.

Lo que cuesta ese sonido, lo que cuesta esa tarima es probable que sirva para comprar medicamentos, o alimentos

Resumió todos estos reclamos en "calidad de vida" algo por lo que trabajara hasta su "último aliento".

El acceso a la justicia es algo que en "los últimos días en este país ha sido imposible, imposible acceder al Tribunal Supremo Justicia", denunció la fiscal, que dijo que tiene una semana esperando que la corte entregue una copia simple de un requerimiento y ha sido imposible.

"Ni siquiera quieren recibirle el escrito al fiscal para pedir la copia de un expediente, esa no es tutela judicial efectiva, esa es la negación de todos los derechos de los venezolanos", aseveró.

La firmeza de Ortega Díaz ha sido un apoyo para los venezolanos, pero su postura de condenar la sentencia que anulaba el Parlamento y denunciar la brutal represión del régimen, también le valieron el repudio del chavismo. Diosdado Cabello, el número dos del PSUV, la llamó traidora e, incluso, la amenazó con un desplazamiento de su puesto.

Ortega Díaz siempre fue considerada chavista hasta que denunció al Gobierno. La fiscal está casada con Germán Ferrer, diputado del Gran Polo Patriótico, coalición de partidos políticos y movimientos sociales de Venezuela que apoyan la Revolución bolivariana. Su hermano es Humberto Ortega Díaz, quien participó junto con Hugo Chávez en el intento de golpe de Estado del 4 de febrero de 1992 y se desempeñó en diferentes cargos, incluyendo el directorio de la extinta Cadivi.

Desde la Fiscalía General ha defendido de manera fervorosa la detención de Leopoldo López y de todos los presos políticos. Y como fiscal, ha estado al frente de casos famosos, como, por ejemplo, aquel en que acusaba a los miembros de la ONG Súmate –entre ellos, la líder opositora María Corina Machado– de conspiración contra la nación y de recibir dinero espurio.

Además, Ortega Díaz está incluida entre los funcionarios sancionados por el Senado estadounidense por estar involucrados en violaciones de los derechos humanos y en la represión de protestas de grupos opositores durante las movilizaciones de principios de febrero de 2014, que dejaron un saldo oficial de 43 muertos.

Años atrás, cuando la BBC le preguntó si era chavista, Ortega Díaz lo negó rotundamente: “No, no milito en ninguna organización política. No lo he hecho nunca, porque la Constitución me lo prohíbe. Pero no sólo por eso, sino que nunca he militado”. Sin embargo, agregó: “Considero que el hombre más humanista que ha existido en el planeta se llama Hugo Chávez”.

El 1 de abril, la Procuradora general cambió de postura y fue la primera funcionaria del régimen que condenó la sentencia de la Corte que anuló el Parlamento, aunque luego se retractó y también condenó la violenta represión del régimen que ya ha dejado 85 muertos. Criticó asimismo la convocatoria a la Asamblea Constituyente con la que Nicolás Maduro pretende retener el poder.

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