El autor de la columna de opinión Dr. Craig Deare, Decano de CISA en la National Defense University, Washington DC escribió el libro recientemente publicado “A Tale of Two Eagles: The US-Mexico Bilateral Defense Relationship Post Cold War”
El autor de la columna de opinión Dr. Craig Deare, Decano de CISA en la National Defense University, Washington DC escribió el libro recientemente publicado “A Tale of Two Eagles: The US-Mexico Bilateral Defense Relationship Post Cold War”

Hoy día resulta muy popular criticar desde los medios de comunicación masiva y las redes sociales – tanto dentro de los EEUU como en la región – a la política exterior de la administración Trump. La relación de los EEUU con Latinoamérica y el Caribe no es la excepción.

La retórica – del en ese entonces candidato presidencial Trump – hacia México durante la campaña resultó ofensiva para muchos, y su interacción inicial con el presidente Enrique Peña Nieto tras asumir el cargo no ayudó a mejorar la situación.

El reciente anuncio del presidente Trump de cambios en las políticas con respecto a Cuba ha logrado profundizar la división, en gran parte debido a su tono y la forma en que comunicó su mensaje. Es importante tener en cuenta que, más allá de todo, México y Cuba se encuentran en el radar del presidente Trump debido a sus implicaciones a nivel de políticas domésticas y que el presidente se encuentra mucho más preocupado por cumplir con sus promesas de campaña que por el impacto de sus políticas en la Ciudad de México o La Habana.

La realidad es que el acercamiento de Trump a los casos específicos de México y Cuba ha sido sencillamente una muestra más frontal de la importancia que tienen las políticas domésticas, las cuales coinciden de alguna manera con la actitud tradicional de los EEUU que viene mostrando un descuido por sobre los países de su vecindario.

Esto resulta cuando menos desafortunado dadas las condiciones de un mundo globalizado y del hecho de que EEUU ya no es la única opción viable disponible en la región para naciones que busquen colaboración externa. Es por esto que los responsables de formular políticas deben trabajar más duro y de manera más astuta para mantenerse relevantes e involucrados con sus socios regionales.

Las escenarios geopolíticos en juego en esta parte del mundo son serios y potencialmente problemáticos y no desaparecerán en el corto plazo por lo que requerirán – tarde o temprano – el tiempo y atención de aquellos expertos en seguridad nacional responsables de tomar las decisiones. Aclarada la situación, creo que se abre una ventana para ser optimistas gracias a la oportunidad de cooperación.

Todos reconocemos que existen desafíos dentro de la región que afectan los intereses de cada país: el creciente y peligroso amalgama de de entidades criminales que ponen en riesgo la estabilidad de nuestros vecinos y que operan a gran escala dentro de nuestro territorio, además de la presencia de actores extra regionales con intenciones de exacerbar el crecimiento de la criminalidad mediante acciones que van en contra de la libertad.

Estos desafíos están creciendo en un entorno en el que varios gobiernos nacionales no se encuentran preparados para confrontarlos, con una variedad de ejemplos que van desde deficiencias a nivel gobierno, la pobreza endémica, la corrupción generalizada y un nivel inconsistente de interés y compromiso por parte de los EEUU hacia sus vecinos.

Fue el ex asistente al Secretario de Estado Bernie Aronson quien dijo "el continuo fracaso de las políticas de los EEUU en Latinoamérica no ha sido producto del intervencionismo sino del abandono". A continuación, un breve repaso de las principales razones detrás de esta constante "negligencia benigna" por parte de los hacedores de políticas de los EEUU con respecto a la región.

  • Un mundo peligroso.
  •  El número, naturaleza y nivel de riesgo representado por el espectro de desafíos a nivel de seguridad nacional en el resto del mundo son aplacados por aquellos que tienen lugar en el hemisferio occidental. Los peligros latentes en el este de Asia, Medio Oriente, Asia central, gran parte de África y particularmente en Corea del Norte, Irán, Siria, Crimea/Ucrania y otros demandan la atención del presidente y de su gabinete de seguridad nacional prácticamente a diario. En contraste, las problemáticas del propio hemisferio reciben su atención inmediata de manera menos frecuente, lo que de muchas formas resulta algo muy bueno.
  • Una región relativamente pacífica. 
  • En contraste, lo riesgos a la seguridad nacional representados por los desafíos en este hemisferio parecerían ser menores comparados a los que suceden fuera de la región. Más allá de que la posibilidad de un enfrentamiento entre estados de la zona resulta poco probable, el número de amenazas tanto internas como trasnacionales relacionadas con la violencia y el crimen requieren de mayor atención. La región presenta los niveles de violencia más elevados y la mayor desigualdad en lo que hace a ingresos en el mundo. Venezuela representa el ejemplo más evidente y urgente de cómo un gobierno deficiente ha empobrecido a toda una sociedad y generado violencia fuera de control.
  • Desafíos a nivel de desarrollo. 
  • Los principales retos que enfrentan la mayoría de las naciones del hemisferio se centran en su desarrollo. La fragilidad institucional de muchas de las democracias y los desafíos que enfrentan sus sociedades, como sistemas educativos y de salud deficientes, sumado al carácter irregular de los programas económicos, la difícil situación de los sistemas judiciales y la ausencia del estado de derecho amenazan a la región. Estos desafíos sumado a la ineficiencia de los gobiernos regionales a la hora de encararlos conducen al ya mencionado aumento de las amenazas a la seguridad tanto a nivel interno como trasnacional. El crimen organizado, la violencia pandillera, el tráfico de drogas, personas y armas pequeñas son el producto y las consecuencias no buscadas de las deficiencias a nivel estatal a la hora de promover un entorno en donde las democracias puedan funcionar correctamente y las economías regionales puedan producir la suficiente riqueza y empleos para sus ciudadanos, pero sobre todas las cosas donde el estado de derecho pueda prevalecer.
AP
AP

Aclarado todo esto, la administración Trump heredó un entorno mucho más favorable que el que recibieron sus dos antecesores, en el cual se podrá profundizar búsqueda de la seguridad y prosperidad colectiva.

Fidel Castro, el principal adversario de los EEUU a nivel regional, ha abandonado la escena como también lo ha hecho Hugo Chávez. La Argentina de Kirchner y Fernández se encuentra ahora dispuesta a volver a integrar el mundo y la Brasil de Lula y Dilma con su marcado apoyo a Venezuela también es cosa del pasado, a pesar de haber sido consumida por décadas de corrupción. Independientemente de que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América no ha desaparecido, su influencia ha disminuido considerablemente.

Pero el aspecto a destacar es que Trump asumió su cargo con socios potenciales clave como Enrique Peña Nieto, Juan Manuel Santos, Mauricio Macri, Pedro Pablo Kuczynski y Justin Trudeau, todos abiertos a mantener y mejorar sus buenas relaciones con los EEUU.

Cumbre ALBA – Wikipedia
Cumbre ALBA – Wikipedia

A pesar de un comienzo accidentado, la oportunidad todavía no se ha perdido. El presidente Trump ha demostrado tener la capacidad de aprender a medida que transcurre su mandato, con el ejemplo de la OTAN como el más notable, que pasó de ser obsoleta a algo necesario en no mucho tiempo.

El hecho de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte – un "desastre" y "el peor acuerdo comercial de la historia" durante la campaña – está siendo renegociado antes que completamente descartado también resulta alentador.

Encuentro del ex presidente Obama con sus pares de Canadá y México que conforman el Tratado de Libre Comercio de América del Norte
Encuentro del ex presidente Obama con sus pares de Canadá y México que conforman el Tratado de Libre Comercio de América del Norte

Aun más importante, a pesar de no haber llegado a una solución concreta a la fecha, Trump ha demostrado una preocupación personal por la creciente crisis en Venezuela y se ha acercado a sus pares en busca de formas para comenzar una transición de regreso a una democracia en dicho país.

El deterioro continuo a nivel político, económico y de seguridad ciudadana en Venezuela representa un ejemplo en el que los principales actores regionales concuerdan; la estado actual no puede continuar. La situación demanda un mayor involucramiento y toma de decisiones por parte de los líderes de la región – tanto de Macri, Kuczynski, Santos, Peña Nieto y Trudeau – para trabajar junto a Trump; y no hay tiempo que perder.

El libro recientemente publicado “A Tale of Two Eagles: The US-Mexico Bilateral Defense Relationship Post Cold War”
El libro recientemente publicado “A Tale of Two Eagles: The US-Mexico Bilateral Defense Relationship Post Cold War”

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