Urge ofrendar respeto y una inmensa solidaridad al pueblo de Venezuela por la tenacidad con que están luchando, con que están saliendo a la calle pacíficamente a cambiar la terrible realidad de su país, sin el apoyo del mundo, porque el Gobierno ha conseguido, a través del secuestro de la terminología del "bien", llegando incluso a apropiarse para reprimir al pueblo de la imagen del mayor luchador por la libertad de aquel valeroso país, Simón Bolívar, y presentarse como el legítimo gobierno de los humildes, cuando, como es habitual en estos casos, han logrado convertirse en los garantes de la mayor miseria compartida.

Salen cientos de miles, aun con el riesgo de ser asesinados, torturados, encarcelados sin juicio justo, aterrorizados; sin embargo, con el lógico miedo que ello infunde, continúan adelante, ponen el pecho y reclaman un cambio de una vez y por todas. Y que el mundo, y en particular los autodenominados "hermanos latinoamericanos", de una puñetera vez dejen de ser cómplices de la represión la violencia, los niveles de delincuencia, de miseria para el país en que ha sumido a Venezuela el desgobierno de Nicolás Maduro y compañía. Esperan que los animen, ayuden, apuntalen, con un poco, aunque sólo sea un poquito de apoyo moral, de comprensión, y que rindan homenaje y respeto al inmenso valor que está demostrando esa ciudadanía al enfrentarse a semejante monstruosidad. Simón Bolívar, secuestrado por los sátrapas, no está en el sillón del poder, está en la calle junto a su pueblo.

Resulta impreciso y a menudo manipulado declamar "vivas" exaltando razas, géneros, países, ni a blancos o indios, ni mujeres u hombres, ni a Venezuela, a Cuba, a España o a Francia, porque Venezuela son también sus represores, Cuba es también su ejército, su policía y su G2, España es también su corrupción y Francia son padre e hija Le Pen. Por eso considero mejor manifestar que vivan los valores democráticos, la igualdad de oportunidades, la Justicia, la decencia, la libertad de expresión, la libertad individual, la libertad de asociación, de crítica, de ideología, de empresa, de educación, en definitiva…

¡Viva la libertad para los valientes venezolanos y para el mundo entero!