El horrible momento fue captado por un campesino, mientras el animal –un ejemplar joven– seguía moviendo su mandíbula en un lavabo.

El cocodrilo había sido capturado en Tailandia, y la grabación les fue entregada a la policía y a la agencia de protección animal para que investigaran las responsabilidades.

Afortunadamente, en el momento de la filmación, el animal ya había dejado de sufrir. Las cabezas decapitadas de los cocodrilos pueden moverse por el movimiento involuntario de los músculos, pero el animal queda inconsciente dos segundos después de su muerte.