"Nos pareció que sería una buena idea venir a tocar a una roadhouse (cafetería de carretera) como esta", le dijo Paul McCartney al público de apenas 300 personas. Casi el total de la población de ese diminuto pueblo abandonado que muy pocos conocen.

El músico estaba de gira en Estados Unidos, haciendo el Desert Trip. Pero unos amigos lo convencieron de hacer la experiencia de tocar en un lugar así.

"¡Nos encantó tocar en la roadhouse! Un pequeño concierto sorpresa en el desierto (Pioneertown)", escribió en su cuenta de Twitter el pasado jueves, horas después de su presentación.

El bar elegido fue Pappy & Harriet. El valor de la entrada era de sólo 50 dólares.

Entre otras canciones, tocó "A Hard Days Night", "Can't Buy Me Love", "We Can Work It Out", "Love Me Do", "Hey Jude" y "Ob-La-Di, Ob-La-Da" (la canción del video).

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