Human Rights Watch (HRW) publicó su Informe Mundial 2017, en el que advierte de la grave amenaza para las garantías de derechos humanos que supone la elección de Donald Trump en Estados Unidos, así como de otros "líderes populistas de Europa".

"La elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, luego de una campaña que fomentó el odio y la intolerancia, y la creciente influencia de partidos políticos que rechazan los derechos universales en Europa han puesto en jaque el sistema de derechos humanos de posguerra", dice en un comunicado la organización.

HRW también denuncia a los "líderes autocráticos" en Rusia, Turquía, Filipinas y China, que imponen su propia autoridad en vez de gobernar de una manera en la que "prevalezcan la rendición de cuentas y el Estado de derecho como garantía de prosperidad y seguridad".

"Estas tendencias convergentes, acentuadas por maniobras de propaganda que menosprecian los estándares legales y repudian los análisis reales, son un desafío frontal a las leyes e instituciones que promueven la dignidad, la tolerancia y la igualdad", señala el informe de 687 páginas que analiza las prácticas de derechos humanos en más de 90 países.

El presidente electo Donald Trump, durante la conferencia de prensa de este miércoles (AP)
El presidente electo Donald Trump, durante la conferencia de prensa de este miércoles (AP)

Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW, advierte sobre cómo esta nueva generación de "populistas autoritarios" pretenden ignorar el concepto de garantías de derechos humanos y tratar a los "derechos, no como un límite esencial al poder oficial, sino como un obstáculo a la voluntad de la mayoría".

Trump y varios políticos en Europa intentan llegar al poder apelando al racismo, la xenofobia, la misoginia y el nativismo. Todos ellos pretenden que el público acepte violaciones de derechos humanos, argumentando que supuestamente son necesarias para asegurar empleos, evitar cambios culturales o prevenir ataques terroristas. En realidad, el desprecio por los derechos humanos brinda el camino más probable hacia la tiranía”, dice Roth.

El director ejecutivo describe la campaña presidencial de Trump en los Estados Unidos como un ejemplo patente de la política de intolerancia. Y advierte de que a menos que el presidente electo repudie algunas de sus propuestas de campaña más polémicas, "su gobierno se arriesga a cometer violaciones masivas de derechos humanos".

Por otra parte, el informe denuncia cómo el populismo en Europa intentó culpar del fracaso económico a la inmigración. "La campaña a favor del Brexit fue tal vez el ejemplo más claro", afirma Roth.

Vladimir Putin, presidente de Rusia (Reuters)
Vladimir Putin, presidente de Rusia (Reuters)

El informe también cuestiona a los gobiernos de Rusia y China. Al de Putin, por incluir restricciones draconianas a la libertad de expresión y de reunión, sanciones sin precedentes al disenso en internet y la aplicación de leyes antidemocráticas que restringen a organizaciones independientes; y al del líder chino Xi Jinping, por poner en marcha uno de los operativos de represión del disenso más brutales desde la era Tiananmén.

"Nos olvidamos —por nuestra cuenta y riesgo— de los demagogos del pasado: los fascistas, comunistas y otros de su clase que argumentaban conocer más que los demás qué era lo que convenía a la mayoría, pero terminaron aplastando al individuo", recalca Roth. "Cuando los populistas tratan los derechos como si fueran un obstáculo a su visión de lo que representa la voluntad de la mayoría, es solo cuestión de tiempo antes de que confronten a quienes no estén de acuerdo con su agenda".