Zach Galifianakis, protagonista de la saga The Hangover y conocido por su particular humor, invitó a Hillary Clinton a su breve programa de entrevistas llamado Entre dos helechos, en referencia a su decorado minimalista.

La entrada en escena ya es estridente, cuando intenta asustarla con una máscara y es derribado por supuestos integrantes del Servicio Secreto, que protege a los candidatos presidenciales. Ese show tuvo la presencia de actores como Natalie Portman e incluso del presidente Barack Obama, y una de las intenciones es la de realizar "una entrevista incómoda", o al menos bizarra.

“Hillary Clinton tuvo neumonía” dice el título al presentar a la candidata
“Hillary Clinton tuvo neumonía” dice el título al presentar a la candidata

Si bien los participantes conocen la temática, en esta oportunidad las preguntas hacia la ex secretaria de Estado y sus respuestas fueron notablemente tensas, lo que se traduce en una excelente labor actoral de Hillary o, en su defecto, en un momento verdaderamente incómodo para la candidata.

Galifianakis presentó con dudas a la demócrata y en el título apareció la primera burla: "Tuvo neumonía". A continuación, la batería de preguntas fue en ascenso hasta lograr momentos realmente tensos en los que se refirió a sus posturas políticas e interpeló sobre su trabajo "como secretaria".

"¿Qué pasa si queda embarazada?" preguntó el actor con ironía, "¿Nos quedaremos atascados con Tim Kaine (candidato a vicepresidente) durante 9 meses?", ante una de las preguntas Clinton le aclaró al actor: "No me digas lo que tengo que decir".

Como si el cuestionario fuese poco, en medio de una respuesta sobre las intenciones de gobierno de la demócrata, Galifianakis la detuvo y le dijo que debían poner un anuncio de un auspiciante. Y entonces da paso a un spot de Donald Trump.

"Realmente me arrepiento de haber venido" le dijo Clinton a Galifianakis, que, sobre el final, también se encargó de hacer un chiste de doble sentido con la palabra 'emails', en alusión a la causa que enfrenta la candidata por el supuesto uso indebido de los servidores de correo electrónico del Gobierno.