El accidente de LAMIA dejó 71 muertos, entre futbolistas del Chapecoense, dirigentes y periodistas (Flightradar24)
El accidente de LAMIA dejó 71 muertos, entre futbolistas del Chapecoense, dirigentes y periodistas (Flightradar24)

El Gobierno de Bolivia y la aerolínea boliviana LAMIA cerraron filas para defender que la aeronave que se estrelló en Colombia, y causó 71 muertes, y la tripulación que estaba a cargo "cumplían con las normas de seguridad" para el viaje.

El accidente terminó con la vida de casi todos los jugadores de la plantilla del equipo brasileño Chapecoense, que viajaba a Colombia para jugar la primera final de la Copa Sudamericana ante el Atlético Nacional, con la de varios dirigentes, periodistas brasileños y con la de siete de los nueve tripulantes bolivianos.

El avión partió desde el aeropuerto de Viru Viru, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, con destino a la ciudad colombiana de Medellín, cerca de donde se estrelló.

El equipo llegó a la capital cruceña desde San Pablo en un vuelo de la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA), según confirmó esta compañía en un comunicado donde expresa sus condolencias.

El plantel del Chapecoense antes de subir al avión
El plantel del Chapecoense antes de subir al avión

El director general de la Aeronáutica Civil (DGAC) de Bolivia, César Varela, que depende del Ministerio de Obras Públicas y Servicios, subrayó que la nave despegó la noche del lunes de la terminal cruceña "en perfectas condiciones".

"Nosotros hemos visto que la aeronave tenía todas las reglas de vuelo autorizadas, la aeronavegabilidad aprobada, los permisos de salida de Bolivia, los permisos de entrada a Colombia y los tripulantes estaban con sus licencias en orden", dijo Varela.

A preguntas de los periodistas sobre los posibles defectos en la aeronave, un Avro Regional RJ85, o problemas de combustible, el funcionario fue enfático en rechazar fallos en el control.

No obstante, las autoridades bolivianas han enviado una misión técnica de la DGAC a Medellín para ponerse a disposición de las autoridades colombianas para hacer las investigaciones.

Aunque la aerolínea operaba desde hace más de un año con sede en Bolivia, sólo los equipos de fútbol sabían de sus servicios de vuelos fletados, al haber encontrado en ellos una veta de negocios.

Una de las fotos trágicas de las tareas de rescate (AP)
Una de las fotos trágicas de las tareas de rescate (AP)

La compañía contaba ahora con un solo avión operativo -el que resultó siniestrado- y tiene dos en revisión.

La empresa nació en Venezuela, "pero ahora es toda boliviana", dijo este martes el director general de la compañía, Gustavo Vargas.

Vargas dijo a la agencia de noticias EFE que el avión había pasado todas las revisiones y que el piloto y el copiloto "estaban certificados en Suiza" y habían superado "dentro del margen" los controles semestrales.

Según el director de la compañía, "la aeronave en funcionamiento había pasado todos los controles de la autoridad boliviana" y cada vez que hubo una reparación recibieron "el visto bueno" y no habían tenido "ni incidentes ni accidentes".

El piloto de la aeronave, Miguel Quiroga, un ex miembro de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), era uno de los socios de la empresa, que trabajó en Venezuela antes de fundar la compañía en Bolivia.

El plantel del Chapecoense dentro del avión
El plantel del Chapecoense dentro del avión

Quiroga era el yerno del ex senador opositor boliviano asilado en Brasil Roger Pinto, y deja una viuda, un hijo varón de 13 años, una niña de 9 y otra de tres meses.

En medio de la tragedia, dos tripulantes bolivianos sobrevivieron al accidente, la auxiliar de vuelo Ximena Suárez y el técnico de la aeronave Erwin Tumiri.

Además, salvaron la vida los futbolistas Jackson Follman, Alan Ruschel y Hélio Neto, y el periodista brasileño Rafael Valmorbida Henzel, según la lista facilitada por la Aeronáutica Civil de Colombia.

Una de las fallecidas es la auxiliar de vuelo Sisy Arias, hija y hermana de dos reconocidos periodistas bolivianos, Jorge y Junior, respectivamente, que ya partieron hacia Medellín para hacer los trámites de la repatriación.

Ricardo Albacete, el dueño de LAMIA
Ricardo Albacete, el dueño de LAMIA

LAMIA: promesas fallidas, mudanzas y negocios oscuros

La historia de LAMIA, la pequeña línea aérea en la que se estrelló el plantel de Chapecoense que viajaba hacia Medellín para la final de la Copa Sudamericana, está plagada de fracasos y maniobras extrañas en su corta vida como empresa de aeronavegación.

La empresa se fundó en 2009 en Mérida, Venezuela, a la que debe su nombre: Línea Aérea Merideña Internacional de Aviación (LAMIA). El objetivo proclamado por su dueño, Ricardo Alberto Albacete Vidal, era ayudar al desarrollo de esa región venezolana con vuelos hacia Caracas, Maracaibo, Barquisimeto, Las Piedras, Valencia, Margarita, Los Roques y Canaimá. Para ello, contaría con 12 aviones.

Albacete recibió el apoyo inmediato del gobernador chavista Marcos Díaz Orellana, que gestionó durante algunos años el permiso para que la empresa comenzara a operar, mientras Albacete seguía con las curiosas promesas de la forma en que operaría su línea áerea: habría un "carnet de afiliación" (los clientes de LAMIA no serían considerados "clientes", sino "asociados"); se ofrecería una tarifa plana para todos sus boletos y la devolución del 100% del monto del pasaje si un "asociado" no podía viajar.

Carlos Mata Figueroa, gobernador de Nueva Esparta, cuando llevó la empresa LAMIA a Isla Margarita
Carlos Mata Figueroa, gobernador de Nueva Esparta, cuando llevó la empresa LAMIA a Isla Margarita

Pero la línea aérea nunca llegó a despegar. Albacete, entonces, decidió mudar su proyecto y se lo ofreció al gobernador del estado insular de Nueva Esparta, Carlos Mata Figueroa, cuya joya turística es la isla de Margarita. La empresa, que todavía no había realizado ni un solo vuelo comercial, se transformó en Línea Aérea Margarita Internacional Aviación. La sigla LAMIA seguía calzando, así que no necesitó modificar su nombre.

El 3 de noviembre de 2013, el gobernador Mata Figueroa recibió con pompa en el aeropuerto de Margarita al único avión de LAMIA, un jet British Aerospace BAE-RJ85. En un discurso plagado de agradecimientos al presidente Nicolás Maduro y otros funcionarios chavistas, pronosticó un futuro venturoso para la compañía: "LAMIA es nuestra línea margariteña, neoespartana; al fin Margarita tendrá una empresa aérea propia y desde aquí vamos a ir a diferentes partes de Venezuela y del exterior, ya que cubrirá rutas nacionales e internacionales", indicó Mata Figueroa.

Pero en medio de la aguda crisis venezolana, que también sacudió al turismo y al mercado aerocomercial, tampoco allí LAMIA pudo cumplir con sus promesas.

El homenaje en Bogotá (EFE)
El homenaje en Bogotá (EFE)

Mientras tanto, Albacete intentaba en España otros negocios oscuros. Allí fue señalado como uno de los principales testaferros del empresario chino Sam Pa, quien fue detenido en octubre de 2015 por las autoridades de Beijing por delitos monetarios y traición al Partido Comunista Chino. Sam Pa había montado un multimillonario entramado de negocios espurios con la petrolera chino-angoleña Sonangol. Con el asesoramiento de Albacete, el chino Sam Pa compró un astillero en Galicia, lo que encendió las alarmas en la península ibérica, antes de que el empresario chino fuese detenido en su país.

Finalmente, sin lograr despegar en Venezuela, Albacete decidió trasladar los tres aviones que había logrado adquirir a Bolivia. En noviembre de 2015, la flamante empresa boliviana LAMIA Corporation SRL logró la autorización para comenzar a funcionar como "pequeño operador" aerocomercial. Los dueños de la nueva compañía eran Marco Antonio Rocha y el piloto Miguel Quiroga, quien estaba al mando de la aeronave que cayó en Medellín y falleció en el accidente.

En este momento, dos de las aeronaves se encontraban en reparación en Cochabamba, por lo tanto, LAMIA operaba hace tiempo con un único avión, el matrícula LMI 2933.

En él volaron en los últimos meses muchísimos planteles de fútbol en sus viajes chárter por Sudamérica, entre ellos, las selecciones de la Argentina, Bolivia y Venezuela, el club Atlético Nacional (Colombia), The Strongest, Blooming, Oriente Petrolero, Real Potosí (Bolivia), Olimpia (Paraguay).

Hasta su vuelo final, que llevó a Chapecoense a la tragedia.