Parque Nacional Isiboro Secure
Parque Nacional Isiboro Secure

El gobierno boliviano chocó este martes en fuertes términos con la influyente Iglesia católica, por su oposición a la construcción de una carretera que dividiría la reserva ecológica TIPNIS, donde los nativos temen daño a su hábitat.

El malestar oficial comenzó luego de que el arzobispo de la región de Santa Cruz (este), Sergio Gualberti, criticara la discusión en el Parlamento, controlado por el oficialismo, para aprobar una ley que permitirá obras en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

En el TIPNIS -un territorio en el centro del país de cerca de 1 millón de hectáreas, donde residen en la actualidad unos 50.000 nativos- hay rechazo a la construcción de una vía, desde la región cocalera del Chapare hasta el departamento del Beni, en la Amazonia (noreste).

Gualberti manifestó que "se trata de una ley impuesta con prepotencia y sin diálogo", lo que desencadenó una fuerte respuesta de la administración del mandario izquierdista Evo Morales.

La ministra de Comunicación, Gisela López, reaccionó desde Twitter, donde dijo que "Gualberti cree que la colonia, sometimiento con la cruz y la espada, sigue en pueblos indígenas. Originarios se rebelaron y son autónomos".

Luego, el viceministro de Transporte, Galo Bonifaz, afirmó que la Iglesia tiene "843.164 hectáreas dentro del TIPNIS destinadas a la actividad ganadera" y que por lo tanto "no tiene ninguna moral para hablar" sobre protección ecológica.

Se trata de una ley impuesta con prepotencia y sin diálogo

Incluso señaló que la zona "es una ruta del narcotráfico" y que la Iglesia y los opositores de derecha que critican la vía de un total de 306 kilómetros "son cómplices" de ese negocio ilegal.

El vocero de la Conferencia Episcopal Boliviana, José Rivera, aclaró luego que la Iglesia solo tiene "843 hectáreas para uso social", y evitó ingresar en más polémica.

Las relaciones entre el gobierno de Morales y la Iglesia, de fuerte influencia en el país, han transitado en el pasado por fuertes momentos de tensión, pues la cúpula religiosa ha sido acusada por el gobierno de apoyar a la derecha local.

Los nativos del TIPNIS realizan marchas desde la década del 90 para oponerse a que su hábitat, rico en flora y fauna, sea afectado.

(Con información de AFP)

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