(CNN en español)

En el día en el que se hubiera jugado la final de la Copa Sudamericana entre Chapecoense y Atlético Nacional, las puertas del estadio Atanasio Girardot, en Colombia, y del Arena Condá, en Brasil, se abrieron para rendir homenaje a las víctimas del accidente aéreo que se llevó la vida de 71 personas.

Los once jugadores del Chapecoense que no subieron al avión de la tragedia se reunieron y marcharon en el campo de juego, visiblemente emocionados.