Sus dos últimos álbumes han sido los discos de fado mejor vendidos de las últimos añós en todo el mundo. Pedro Almódovar, Marisa Monte y Caetano Veloso se encuentran entre sus fans. Y hasta consiguió un hit radial junto a la estrella pop española Pablo Alborán (la balada Perdóname). Se trata de Carminho, la joven música que con tan solo 31 años ya es considerada la artista más importante en la actualidad del fado, ese tradicional género musical portugues que combina sensibilidad, melancolía

Carminho se presentará este domingo por primera vez en nuestro país para cerrar el Festival de Fado, que se desarrolla desde el viernes en el CCK con entrada libre y gratuita. Además de la joven música portuguesa, se destaca el concierto que se realizará en el día de hoy a las 20 horas por parte del guitarrista y cantante Marco Rodrigues junto a la intérprete Luisa Rocha, además de atractivas mesas redondas, charlas y proyecciones.

Antes de su debut argentino, Carminho habló con Infobae sobre crecer en una familia de artistas, la tristeza intrínseca de su música y sus ídolos argentinos.

Siempre supe que el fado sería parte de mi vida, es un lenguaje natural que aprendí cuando era niña, pero nunca pensé que podría ser mi profesión. Pero a los 23 años me di cuenta que esto era realmente mi vocación y desde entonces me he dedicado en cuerpo y alma a la música.
No tengo pretensiones de abandonar el fado. Es una música con una gran historia que se transmite de generación en generación para que cada artista y cada época tenga su propia cadencia, su propio tiempo. Sin embargo, lo que a mí me gusta es interpretar poemas y canciones, independientemente de su estilo. En este último disco el gran tema es la música tradicional portuguesa de muchas regiones y no sólo fado, ya que Portugal es rica en diferentes estilos. Invité a tocar a muchos músicos que admiro no sólo por su trabajo sino también por la forma en defender y preservar su identidad. Es exactamente lo que tratamos de hacer. Y en vínculo con Brasil es algo natural, compartimos el mismo idioma y tuve el honor de trabajar con músicos increíbles de ese país.
ado no solo le canta a la tristeza. Es más, diría que no es un estilo triste sino profundo. Sin embargo, creo que hay que ser muy sensibles a nuestros estados de ánimo y los de los demás. Los portugueses son, por naturaleza, un pueblo nostálgico, al igual que el propio fado.
Porque no estaba preparado para grabar un disco todavía y sentía que no tenía un mensaje que me definiese. Todavía no sabía quién era, necesitaba saber más acerca de mí y del mundo, de los demás y sus diferencias. Fue durante este viaje que descubrí mi verdadera vocación, que es cantar y llevar mis interpretaciones de los mensajes y las imágenes en las que realmente creo.
Carlos Gardel y también Piazzola, que siempre me recuerdan mucho al fado por su carácter nostálgico. En ese viaje del que hablamos recién también estuve en la Argentina y no conocí las milongas de tango, la increíble vida de Buenos Aires, las Cataratas del Iguazú y el sur con sus imponentes glaciares.