Al menos 110 estudiantes, cerca de un centenar de los cuales eran niñas, fueron envenenados este miércoles supuestamente con un gas en un colegio de la provincia de Maidan Wardak, en el centro de Afganistán, en el tercer caso de este tipo registrado en el país en las últimas dos semanas.

Las víctimas cayeron enfermas a primera hora de la mañana cuando se encontraban en las aulas y otras zonas del instituto Istiqlal, en el distrito de Behsood, indicó a EFE una fuente de la Policía local que pidió el anonimato. "Creemos que inhalaron algún gas tóxico, ya que el número de estudiantes enfermos fue aumentando muy rápidamente y en cuestión de pocas horas alcanzó los 110", afirmó.

La fuente apuntó que, no obstante, la investigación continúa en marcha y se desconoce qué tipo de gas pudo causar el incidente.

Los estudiantes han sido trasladados a hospitales de la capital regional, Maidan Shar, la vecina provincia de Bamiyan y algunos de ellos a Kabul, explicó a EFE el miembro del Consejo Provincial Sardar Bakhtyari.

Según el político, las víctimas padecieron dificultad para respirar, vómitos y dolores de cabeza, mientras que la mayoría sufrieron además desmayos.

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Este es el tercer supuesto envenenamiento de alumnas ocurrido en las dos últimas semanas en el país, después de que 220 y 50 niñas cayesen enfermas el 17 y 14 de mayo, respectivamente, en sendos colegios de Nimroz (sur) y Takhar (norte).

Muchos analistas responsabilizan de las intoxicaciones a los talibanes, pues se han opuesto tradicionalmente a la educación de las niñas y adolescentes y la prohibieron, de hecho, durante su régimen fundamentalista islámico en el país (1996-2001).

Sin embargo, voceros de los insurgentes han negado su implicación en esos sucesos y han asegurado incluso que un nuevo gobierno en Afganistán liderado por ellos permitiría la educación femenina.

Desde la caída de los talibanes a raíz de la invasión estadounidense en 2001, la comunidad internacional ha puesto énfasis en impulsar la educación femenina en Afganistán, donde sólo el 20% de las féminas sabe leer y escribir.