Días cruciales se viven en el Mundo racinguista. Es que desde que se despidió Diego Milito en el Cilindro, la puerta de salida parece haber quedado demasiado abierta y el Príncipe no resultó ser el único en marcharse. Otro de los referentes, Sebastián Saja, fue el primero en imitarlo y dijo adiós; mientras que la otra salida no sería por decisión propia del protagonista en cuestión. Se trata de Facundo Sava, quien tiene las horas contadas y esta misma tarde se le pondría fin a su ciclo.

Como la salida del entrenador es un secreto a voces, en la entidad de Avellaneda buscan no perder el tiempo y dejar varios frentes resueltos de cara a lo que será el inicio de una pretemporada en la que se buscará una reconstrucción. Y para lograrlo, el presidente Víctor Blanco decidió limar asperezas y buscar la colaboración de un empresario con el que estaba en medio de un cortocircuito: Cristian Bragarnik, el representante al que acusó de asesorar mal a Gustavo Bou cuando se bajó de la preparación de verano.

Fue con el agente con quien llevó a cabo de un reunión clave de cara al futuro, según informaron desde el programa radial Identidad Racinguista, que se emite por FM Late (93.1). La misma tuvo lugar en Puerto Madero, en una oficina del representante y varios fueron los temas de debate. En lo que al futuro entrenador respecta, el empresario maneja a Diego Cocca (uno de los hombres que seduce a la Academia para retornar) y es íntimo amigo de Eduardo Coudet (el otro que desvela a parte de la dirigencia).

El directivo racinguista le comunicó a Bragarnik la intención de volver a contar con el DT que consagró al equipo en 2014 y que no volvió a dirigir luego de marcharse en diciembre. Como al entrenador no hubo propuesta que lo sedujera lo suficiente, no vería con malos ojos pegar la vuelta.

Pero mientras tanto, también barajaron un 'Plan B'. Pese a no ser su representado, Blanco sondeó la situación del Chacho y le pidió su intervención en caso de que comunicara que no seguirá a su cargo en Rosario Central.

Por otro lado, se puso el foco en el equipo. Teniendo en cuenta que no estarán más Diego Milito, Rodrigo De Paul y Sebastián Saja (como confirmados); se planteó la posibilidad de que el empresario pueda acercar algunas de las promesas que tiene bajo sus alas.

Y como no podía ser de otra manera, el futuro de Gustavo Bou también fue tema de debate. Para sorpresa de algunos, allí no hubo mucha aspereza por limar. Es que ambos coincidieron en que sería contraproducente venderlo luego de un semestre que no lo tuvo en su mejor nivel, por lo que las dos partes creyeron conveniente que permanezca un tiempo más en el club para revalorizarse y así lograr una mejor venta (así como le ingresaría un mayor dinero al club, mejor sería el contrato que él podría reclamar).

¿Se reconstruye la Academia?