DyN 162
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Fiel a su estilo, la diputada nacional y cofundadora de Cambiemos, Elisa Carrió, volvió a marcar diferencias con el Papa Francisco. Esta vez lo hizo a través de la figura del legislador Gustavo Vera, íntimo amigo del líder de la Iglesia Católica. "A pedido del Papa yo lo puse a Vera como legislador de la Ciudad y la verdad que me arrepentí", dijo.


Pero la dirigente fue más allá y lo acusó a Vera de tener vínculos con la ex SIDE. Según dijo, el también titular de la Fundación La Alameda tiene nexos con ex agentes del organismo de inteligencia. "¿Cómo es posible que nosotros sigamos con operadores? No importa si es del Papa o es del Gobierno", acusó en diálogo con radio Mitre.


Asimismo, criticó las gestiones para que varios jueces viajen al Vaticano. "Los operadores para llevar jueces a Roma me parece un horror; yo soy cristiana, tomó comunión diaria esta manipulación política me parece un horror", remarcó.


Esta semana, el Papa recibió a varios jueces federales. Se espera que el próximo 3 y 4 de junio Ricardo Lorenzetti (con quien Carrió no se lleva bien) y jueces como María Servini de Cubría y Sebastián Casanello lleguen al Vaticano invitados por Vera.


No es la primera vez que la aliada de Mauricio Macri le dedica algunas líneas a Francisco. Desde hace algún tiempo que está distanciada del Papa y ya lo había criticado a principios de marzo, cuando lo acusó de ser "muy chismoso" y de involucrarse en la política local.


La respuesta de Vera