Ayer por la mañana Julio De Vido tuvo su primera cita con un juez federal para declarar en indagatoria: se presentó ante Claudio Bonadio quien citó al ex ministro de Néstor y Cristina Kirchner por orden del Tribunal Oral que realizó el juicio por la Tragedia de Once.

No contestó preguntas, recusó al juez Bonadio, pidió la nulidad del llamado a indagatoria, se manifestó orgulloso de su tarea en el gobierno que finalizó en diciembre, se definió como peronista, y responsabilizó por el choque del tren Sarmiento tan solo al "error humano" de Marcos Córdoba, el maquinista que manejaba la formación Chapa 16 aquel 22 de febrero de 2012. Córdoba fue condenado en el juicio por la Tragedia de Once, junto con los ex funcionarios del área de Transporte y los empresarios de la firma Trenes de Buenos Aires.

El 9 de mayo debe declarar ante el juez Julián Ercolini por su responsabilidad en la compra de trenes en desuso a España y Portugal. El juez procesó a Ricardo Jaime (con prisión preventiva) y a Juan Pablo Schiavi, porque fueron los secretarios de Transporte y los considera -en diferentes grados- responsables de la maniobra. A Jaime, además de por haberle generado un perjuicio al Estado, lo procesa por coimero. Ambos fueron secretarios de Transporte y dependían del ministerio de Planificación. En su indagatoria en la causa por la que está preso, Jaime apuntó hacia arriba. Y su primer escalón era De Vido.

Pero De Vido tiene otra cita para declarar en indagatoria. El juez Sebastián Ramos fijó audiencia para el 18 de de mayo en una causa en la que ya fue indagado ex el secretario de Transporte Ricardo Jaime. El juez Ramos indagó hace dos semanas a Jaime porque durante los seis años que estuvo en la secretaría de Transporte no llamó a renegociar los contratos de las explotaciones ferroviarias.

Quedó demostrado en la investigación judicial que Jaime nunca convocó -mientras fue secretario de Transporte entre 2003 y 2009- a la renegociación de los contratos de la explotación de los ferrocarriles como correspondía hacer. Jaime, actualmente preso por orden del juez Julián Ercolini- no designó los equipos técnicos de la secretaría de Transporte para que colaboraran con la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos (UNIREN) que revisó los convenios de los sectores privatizados de la economía. Esa Unidad, con otro nombre, fue creada en medio de la emergencia económica en 2002 y reformulada en 2003 con su nueva denominación.

A partir de llegada en 2003 de Néstor Kirchner a la Casa Rosada se renegociaron varios contratos de sectores privatizados de la economía. Pero jamás sucedió con las concesiones ferroviarias de transporte de pasajeros. Fue Jaime quien, según la investigación nunca integró los equipos que la UNIREN le solicitó para reformular los contratos ferroviarios.

Cuando declaró en indagatoria, Jaime señaló que la responsabilidad de aquella renegociación era de Julio De Vido. Según fuentes judiciales, Jaime citó la Ley 26.352 del año 2008 por la que se crearon la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado (ADIF) y Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (OFSE) . Específicamente se refirió al título V de la norma donde se establecen las competencias del Ministerio de Planificación Federal. Jaime re refirió a los cinco primeros incisos de ese título donde se dice que será Planificación el que se encarga de:

a) La planificación estratégica del sector ferroviario, infraestructura y servicios, y su desarrollo.

b) La ordenación general y regulación del sistema y la elaboración de la normativa necesaria para su correcto desenvolvimiento.

c) La supervisión de las funciones que desempeñen la ADIF y la OFSE, teniendo en cuenta para ello las previsiones estatutarias en materia de selección e idoneidad profesional de los directores que integrarán el Consejo de Administración de ambas sociedades.

d) La determinación del régimen de aportes del Estado para la financiación de la ADIF y para la sociedad OFSE.

e) La continuación de los contratos pendientes, los contratos en curso de ejecución y los compromisos contractuales contraídos por el Poder Ejecutivo Nacional en su carácter de concedente existentes a la fecha de entrada en vigencia de esta ley, pudiendo proponer las modificaciones, respecto de los contratos de concesión del servicio de transporte ferroviario de personas y cargas, sus addendas y la normativa reglamentaria y complementaria, con el objeto de resolver integralmente todas las cuestiones generadas durante la ejecución de los contratos, así como para satisfacer las necesidades de interés público no previstas en la contratación original y que han surgido durante su vigencia.

También responsabilizó a Jorge Gustavo Simeonoff, quien a cargo de la Uniren no llamó a renegociar los contratos. Luego de los dichos de Jaime sobre De Vido, el ex ministro de Planificación fue citado a indagatoria.

Sostienen los investigadores judiciales que como no se renegociaron los contratos ferroviarios se dio pie a una etapa de discrecionalidad en la distribución de los millonarios subsidios al transporte, de disminución de control de las concesionarias que prestaban el servicio, de falta de ejecución de las penalidades que debían sufrir las empresas cuando incumplían las normas y de entrega de contratos de obras sin licitación. En la época analizada por la justicia, Jaime se enriqueció ilícitamente gracias a los negocios que hizo en el área de Transporte. Está preso.

Ahora el juez Ramos le pide explicaciones a De Vido en una causa que, por ahora, se encuadra en el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público..